¿Responsabilidad comunal o individual en la tenencia de perros?

Hace un par de días leí en El Mercurio que algunos alcaldes ya no saben qué hacer con los perros vagos de sus comunas. Falta de recursos, medidas poco efectivas y crueles, escaso personal que se haga cargo del tema o nula colaboración de parte de la comunidad son algunas de las problemáticas que los agobian.

 

. Falta de recursos, medidas poco efectivas y crueles, escaso personal que se haga cargo del tema o nula colaboración de parte de la comunidad son algunas de las problemáticas que los agobian.

Creo que son muchísimos los temas que los ediles tienen que barajar en sus municipios, como para que les agreguemos una preocupación más. Sí, “les agreguemos”, tal cual, porque, en gran medida, los responsables de que los perros callejeros sean una plaga somos nosotros, los ciudadanos. Dejemos de achacarles a las municipalidades la responsabilidad en las causas del problema. Actuemos, busquemos soluciones efectivas y, sobre todo, eduquémonos respecto al tema.

Sé que muchos van a refutar mi opinión, argumentando que el qué hacer con los perros vagos es una tarea del gobierno local. No estoy diciendo que los municipios estén libres de responsabilidad, es más, para eso están, para resolver muchos de los inconvenientes que sus comunidades provocan -de hecho hay algunos que hacen grandes esfuerzos por solucionar el tema-. Pero sí creo que la causa principal de este asunto viene de nuestra falta de hacernos cargo.

Aquí saco al tapete conceptos como tenencia irresponsable de mascotas y reproducción incontrolada. Por tenencia irresponsable de mascotas (me voy a remitir a perros) me refiero  a algunas actitudes como:

  • Permitirles a nuestros perros ir a darse unas vueltas solos. Esto puede llevarlos a: cruzar la calle, por supuesto que sin preocuparse de si viene un auto y…tenemos  un accidente de tránsito en el que pueden salir heridos o muertos ellos y quizás, más grave aún, personas; morder a transeúntes y lo que es peor, a niños; cruzarse con un/a  cascarrabias anticanes que descargue toda su furia contra ellos; encontrarse con cualquier perrita en celo o -en el caso de ellas-, toparse con un conquistador  y…listo, tenemos unos 8 perritos más de una sola camada; y que no vuelvan nunca más. En fin, muchos problemas que podrían evitarse. Y los dos últimos, causantes del aumento de perros callejeros.
  • Abandono. Lamentablemente, una realidad. En el barrio donde vivo se ven casos muy seguido, debido a que muchos vecinos, que vivían en casa, están cambiándose a departamentos y entonces ya no pueden o no quieren tenerlos más. Por supuesto, no se dan la tarea de buscarles otro hogar.
  • Por esto digo que somos los propios dueños de perros y nuestras actitudes, en la gran mayoría de los casos, los causantes del problema.

    Por otro lado, existe una reproducción incontrolada. Por el capricho de algunos dueños de querer ver cómo serían los retoños de su mascota, sumado a que los callejeros se cruzan seguidamente, y además porque los criadores comerciales producen un exceso de animales -manteniéndolos en indignas condiciones-. Nuevamente, en este punto, los mayores culpables de esta falta de control somos nosotros, los ciudadanos (dueños de perros y criadores).

    Muchas de las medidas actuales son parches que atacan el síntoma pero no borran las causas. Es urgente un programa que se focalice en el origen del problema.

    Aquí expongo algunas medidas exitosas que se han desarrollado en otros países, además de algún par de ideas que propongo:

    -Creo que es fundamental partir por EDUCAR. Un programa de cuidado de mascotas que se dé en todos los colegios del país, incluido en un ramo como Educación Cívica o Ciencias Naturales, en que a los niños se les explique que las mascotas son seres vivos, que necesitan cariño, alimento, ejercicio y descanso. Que debemos ser responsables con ellos y que se los debe educar, dejando de lado los golpes u otras conductas agresivas. Puede sonar muy básico, pero a esto no se le toma la importancia necesaria y muchos puntos se dan por obvio. Enseñarles a los niños, desde la educación parvularia, que, por ejemplo, hay que pasearlos con correa o que hay que recoger sus fecas. En el fondo, crear CONCIENCIA PÚBLICA sobre la tenencia responsable.

    -Crear un registro e identificación de perros por comuna. Esta medida ayudaría, entre otros beneficios, a: búsqueda y devolución más rápida de mascotas perdidas, identificación de perros con dueño de los que son vagos, reconocimiento de situaciones de abandono, tener un censo de la población más completo. Además, sería bueno incluir en el registro un monitoreo de las vacunas al día, lo que conllevaría a una disminución de la zoonosis. Y, quizás, premiar con incentivos financieros para la esterilización, a los dueños que registren a su mascota.

    -Cobrar multas a dueños irresponsables. Creo que no hay que tenerle miedo a esta medida, si no se pueden crear hábitos por la razón, entonces se crearán por la fuerza. Usarse en casos como: una mascota paseando sin supervisión, abandono en las calles, animales que no están con las vacunas al día, no limpiar las deposiciones.

    -Que las municipalidades incentiven un voluntariado de veterinarios para la esterilización de los perros vagos. Debería ser responsabilidad de cada municipio conseguirse el financiamiento para los insumos médicos que requieren las operaciones. Un punto importante es hacer la castración en los machos: es más simple, menos invasiva para el animal (no requiere una cirugía mayor como en el caso de las hembras), más barata y la recuperación es menos riesgosa. Por lo demás, ¡son los machos los fértiles durante todos los días del año!

    -Limitar la reproducción o regular la venta. Es mejor incentivar la adopción de perros abandonados, en vez comprar nuevos.

    -Creación de una página web oficial de mascotas perdidas y encontradas. Sé que ya existen, pero hay muchas. Es necesario centralizar la información en una más formal.

                    

    Creo que si, como sociedad, tomamos en serio nuestra papel como ciudadanos conscientes y responsables frente a este asunto, podremos controlar satisfactoriamente el problema de los perros vagos. Pero además, y lo más importante, habremos erradicado las causas y no los síntomas.

    Los animales se merecen más preocupación y un buen trato de nuestra parte, ellos nos entregan cariño y una lealtad incondicional. En la gran mayoría de los casos, un perro que muerde lo hace por hambre o porque ha recibido agresiones.

    Actualmente hay más de tres millones de canes callejeros en las ciudades de nuestro país. No dejemos que la cifra siga aumentando. 

    UNETE



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