Debate Económico II : "El céntimo sanitario"

Continuando con nuestra sección de debates, hoy le toca al tan conocido “céntimo sanitario”. A continuación, expondremos dos análisis sobre la adecuación de la existencia de este tributo, como tal. Debemos empezar definiendo lo que es el céntimo sanitario, que no es más que un impuesto que grava las ventas al consumidor final de combustibles como gasolina y gasóleo. Se llama céntimo sanitario, porque la recaudación a través de este impuesto va destinada a la sanidad. En jerga técnica, es el Impuesto sobre las Ventas Minoristas de Determinados Hidrocarburos (IVMDH), tributo de carácter indirecto y de aplicación opcional por las Comunidades Autónomas. Además del Impuesto Especial de Hidrocarburos y el IVA que cobran el Estado, por cada litro de combustible que repostamos, las Comunidades Autónomas disponen de poder necesario para cobrar hasta 4,8 céntimos por litro adicionales.EN CONTRA DEL CÉNTIMO SANITARIO  Hablar de céntimo sanitario es impreciso, es una herramienta recaudatoria que permite al gobierno autonómico llenar sus arcas. Los ciudadanos de a pie, no sabemos a ciencia cierta a que partidas de gasto van destinados esos ingresos extras, ¿cómo podemos saber si efectivamente, esos “céntimos” que no “céntimo”, van destinados a la sanidad? Es un tributo indirecto, es decir que grava a todos los que consumen por igual, en función de lo consumido.Además, está destinado al sostenimiento de la sanidad, pero no grava servicios sanitarios, si no, la entrega de un bien, como es el combustible, necesario para la supervivencia de muchas personas, que han hecho de la conducción su medio de vida, como transportistas y taxistas. ¿Es justo qué estas personas deban contribuir al sostenimiento de la sanidad en mayor medida que otros ciudadanos? Claramente NO.Los trabajadores por cuenta ajena, pagan mes a mes, un 6,35%, no de salario, si no, de una base de cotización que incluye las pagas extra prorrateadas y otros conceptos puntuales; es decir, un trabajador cotiza por sus percepciones salariales y no salariales (siempre que superen el límite exento) anuales, prorrateadas mes a mes, cumpliendo, así, con sus obligaciones de cara a la Seguridad Social y al acceso a una sanidad pública. Pero aun así, tienen que pagar un tributo que no grava para nada servicios de Sanidad, si no, que grava un consumo que nada tiene que ver con ello, y que no sabes efectivamente a dónde va a parar ese dinero.Por lo tanto, es una medida meramente recaudatoria, como no es bastante con subir otros impuestos, como el IVA, y ciertas tasas, que afectan exclusivamente al ciudadano de a pie, y, al empresario individual, deciden meter otro impuesto para encarecer más los combustibles, que ya de por sí, están lo suficientemente caros en estos tiempos. ¿Por qué? Porque saben que la venta de gasolina y gasóleo es un sector en el que, por mucho que caiga el consumo, siempre se podrá sacar dinero. Cabe destacar, que la pirámide poblacional actual está invertida, hay más personas mayores que niños, y la realidad, es que esta inversión de la pirámide ha hecho que el gasto sanitario crezca notablemente. Es justo que contribuyan más los que más tienen, pero como ya hemos mencionado, no es el caso, ya que este tributo es de carácter indirecto.En conclusión, el “céntimo sanitario” no supone pagar un sólo céntimo por litro si no varios, no sabemos efectivamente si es destinado a su propósito, y, no es justo, ya que no está directamente relacionado con su destino final, la sanidad. Es una subida de impuestos camuflada como algo favorecedor para todos, pero, dados los recortes en Sanidad, ¿de qué ha servido este tributo si no para llenar los bolsillos de las Administraciones Públicas?A FAVOR DEL CÉNTIMO SANITARIO El céntimo sanitario en España es una herramienta fundamental para compensar las maltrechas arcas de nuestra nación, herramienta, que si bien grava un consumo directo como son los carburantes, contribuye a que todos podamos disfrutar del Estado de Bienestar actual.El Céntimo sanitario está creado específicamente para intentar dar solución al excesivo gasto que supone el tener una sanidad prácticamente gratuita para todos los ciudadanos, siendo lógico que se contribuya a su recaudación por medio de un bien que, por mucho que suba su precio, siempre seguirá siendo demandado.Pensemos en los problemas sanitarios que causa el tráfico, la polución o el estrés de la ciudad motivado por el excesivo tráfico que transcurre por el centro de las ciudades; la falta de sueño en aquellas zonas de especial densidad de circulación o  los humos provocados por calderas y otros aparatos de gasoil.Como mayores contaminantes todos aquellos agentes que utilizan el carburante como fuente de energía, se debe contribuir a paliar los posibles efectos que tengan sobre la salud por medio de un impuesto especial. Como un fumador hace con los impuestos del tabaco, o una persona que beba alcohol con los de éste último.Además, en ciertas Comunidades Autónomas se ha procedido a la devolución o retirada de este tipo impositivo  a aquellos profesionales marcados, como los que utilizan el gasóleo profesional por lo que esgrimir la razón que, la sanidad no debe ser abonada por aquellos que se dedican profesionalmente a la "carretera" cae por su propio peso.Los tributos actuales generan un déficit importante en las cuentas de la Seguridad Social y los servicios de salud, que debe ser paliado de alguna forma.  Porque ese es el objetivo del Estado de Bienestar. Si aplicamos la regla de "como yo no lo uso, yo no pago", privaticemos todo y paguemos el 100% del importe por un servicio. Les aseguro, que a una operación compleja que tengan que hacerse, habrán desembolsado más que en toda su vida pagando seguridad social.¿Cuál es tu opinión? #ENCentimoSanitario

. A continuación, expondremos dos análisis sobre la adecuación de la existencia de este tributo, como tal. Debemos empezar definiendo lo que es el céntimo sanitario, que no es más que un impuesto que grava las ventas al consumidor final de combustibles como gasolina y gasóleo. Se llama céntimo sanitario, porque la recaudación a través de este impuesto va destinada a la sanidad. En jerga técnica, es el Impuesto sobre las Ventas Minoristas de Determinados Hidrocarburos (IVMDH), tributo de carácter indirecto y de aplicación opcional por las Comunidades Autónomas. Además del Impuesto Especial de Hidrocarburos y el IVA que cobran el Estado, por cada litro de combustible que repostamos, las Comunidades Autónomas disponen de poder necesario para cobrar hasta 4,8 céntimos por litro adicionales.EN CONTRA DEL CÉNTIMO SANITARIO  Hablar de céntimo sanitario es impreciso, es una herramienta recaudatoria que permite al gobierno autonómico llenar sus arcas. Los ciudadanos de a pie, no sabemos a ciencia cierta a que partidas de gasto van destinados esos ingresos extras, ¿cómo podemos saber si efectivamente, esos “céntimos” que no “céntimo”, van destinados a la sanidad? Es un tributo indirecto, es decir que grava a todos los que consumen por igual, en función de lo consumido.Además, está destinado al sostenimiento de la sanidad, pero no grava servicios sanitarios, si no, la entrega de un bien, como es el combustible, necesario para la supervivencia de muchas personas, que han hecho de la conducción su medio de vida, como transportistas y taxistas. ¿Es justo qué estas personas deban contribuir al sostenimiento de la sanidad en mayor medida que otros ciudadanos? Claramente NO.Los trabajadores por cuenta ajena, pagan mes a mes, un 6,35%, no de salario, si no, de una base de cotización que incluye las pagas extra prorrateadas y otros conceptos puntuales; es decir, un trabajador cotiza por sus percepciones salariales y no salariales (siempre que superen el límite exento) anuales, prorrateadas mes a mes, cumpliendo, así, con sus obligaciones de cara a la Seguridad Social y al acceso a una sanidad pública. Pero aun así, tienen que pagar un tributo que no grava para nada servicios de Sanidad, si no, que grava un consumo que nada tiene que ver con ello, y que no sabes efectivamente a dónde va a parar ese dinero.Por lo tanto, es una medida meramente recaudatoria, como no es bastante con subir otros impuestos, como el IVA, y ciertas tasas, que afectan exclusivamente al ciudadano de a pie, y, al empresario individual, deciden meter otro impuesto para encarecer más los combustibles, que ya de por sí, están lo suficientemente caros en estos tiempos. ¿Por qué? Porque saben que la venta de gasolina y gasóleo es un sector en el que, por mucho que caiga el consumo, siempre se podrá sacar dinero. Cabe destacar, que la pirámide poblacional actual está invertida, hay más personas mayores que niños, y la realidad, es que esta inversión de la pirámide ha hecho que el gasto sanitario crezca notablemente. Es justo que contribuyan más los que más tienen, pero como ya hemos mencionado, no es el caso, ya que este tributo es de carácter indirecto.En conclusión, el “céntimo sanitario” no supone pagar un sólo céntimo por litro si no varios, no sabemos efectivamente si es destinado a su propósito, y, no es justo, ya que no está directamente relacionado con su destino final, la sanidad. Es una subida de impuestos camuflada como algo favorecedor para todos, pero, dados los recortes en Sanidad, ¿de qué ha servido este tributo si no para llenar los bolsillos de las Administraciones Públicas?A FAVOR DEL CÉNTIMO SANITARIO El céntimo sanitario en España es una herramienta fundamental para compensar las maltrechas arcas de nuestra nación, herramienta, que si bien grava un consumo directo como son los carburantes, contribuye a que todos podamos disfrutar del Estado de Bienestar actual.El Céntimo sanitario está creado específicamente para intentar dar solución al excesivo gasto que supone el tener una sanidad prácticamente gratuita para todos los ciudadanos, siendo lógico que se contribuya a su recaudación por medio de un bien que, por mucho que suba su precio, siempre seguirá siendo demandado.Pensemos en los problemas sanitarios que causa el tráfico, la polución o el estrés de la ciudad motivado por el excesivo tráfico que transcurre por el centro de las ciudades; la falta de sueño en aquellas zonas de especial densidad de circulación o  los humos provocados por calderas y otros aparatos de gasoil.Como mayores contaminantes todos aquellos agentes que utilizan el carburante como fuente de energía, se debe contribuir a paliar los posibles efectos que tengan sobre la salud por medio de un impuesto especial. Como un fumador hace con los impuestos del tabaco, o una persona que beba alcohol con los de éste último.Además, en ciertas Comunidades Autónomas se ha procedido a la devolución o retirada de este tipo impositivo  a aquellos profesionales marcados, como los que utilizan el gasóleo profesional por lo que esgrimir la razón que, la sanidad no debe ser abonada por aquellos que se dedican profesionalmente a la "carretera" cae por su propio peso.Los tributos actuales generan un déficit importante en las cuentas de la Seguridad Social y los servicios de salud, que debe ser paliado de alguna forma.  Porque ese es el objetivo del Estado de Bienestar. Si aplicamos la regla de "como yo no lo uso, yo no pago", privaticemos todo y paguemos el 100% del importe por un servicio. Les aseguro, que a una operación compleja que tengan que hacerse, habrán desembolsado más que en toda su vida pagando seguridad social.¿Cuál es tu opinión? #ENCentimoSanitario

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