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Con Felipe Calderón pelearon contra un fantasma, nunca supieron de que se trataba, menos tuvieron precaución de llevarla a un terreno que convenga al Estado, la estrategia fue muy mala, porque, incluso, pretendieron acabar la inseguridad a punta de bala aunque no conocían, y todavía no conocen, al enemigo que no solo son los delincuentes, también es la corrupción, la pobreza, el desempleo, la ignorancia. Con Felipe empezaron al revés, nunca hablaron de educación, menos de salud, jamás pudieron reconocer que la estrategia en materia de desarrollo social todavía fue más débil, o más corrupta, que la referente a la de seguridad pública. Este gobierno, el de Peña Nieto, dio un campanazo en ese sentido, en la reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública explicaron el objetivo en materia de seguridad, antes habían dado a conocer la reforma educativa, y mucho antes la estrategia que utilizarían para combatir la pobreza, parece más integral, y parece más seria la forma de combatir delincuentes. Ayer marcaron seis puntos esenciales para ganarle terreno a la delincuencia, además de dividir en cinco regiones al país, hablaron por primera vez de planeación, prevención, protección y respeto a los derechos humanos, coordinación, transformación institucional, y evaluación. Hablaron de la Gendarmería nacional con más de 10 mil elementos con un proyecto a dos años para que comience a trabajar, de construirla desde el principio y de no improvisar, van bien, ojalá los otros poderes se contagien y se hagan corresponsables del proyecto, más aún, que no se vayan a quedar en palabras bonitas todos estos proyectos. Gustan los primeros días de Enrique Peña Nieto, pero le repito, todavía no hay motivo alguno para lanzar las campanas al vuelo, lo que ha ocurrido son puras palabras, puros buenos deseos, nada han aterrizado más que la buena voluntad de proyectar un México envidiable. Además, mucha razón tiene los panistas en el Congreso de la Unión, los proyectos que se anuncia no son de enchílame otras gordas, se tiene que trabajar en serio, se tiene que contemplar la forma de realizarlos. Más aún, tienen que contemplar que hoy no hay jóvenes que crean en la decencia de la policía, no hay padres de familia que envíen a sus hijos a servir a la patria porque no confía ni es motivo de orgullo, o de seguridad, el tener un policía en la casa, peor aún, no existen las condiciones para que un gendarme sea decente, ni siquiera los sueldos son como para arriesgarse, es verdad que los sueldos no son motivo para corromperse pero si pueden ser una razón para que los nuevos elementos lleguen a trabajar con alegría y cuiden su chamba. Ojalá, además, que nada se quede en el camino, que se pueda ejecutar el proyecto de proteger a las madres de familia, que se cree el presupuesto para atender a los mayores de 65 años, pero sobre todo, que se generen las condiciones para que la gente pueda vivir tranquila y de su trabajo. Nada hemos ganado, la obligación del gobierno es, precisamente, hacer una realidad las palabras de Enrique Peña Nieto, pero además, lo dicho son eso, puros dichos, y si, por como estamos, la situación ya no es de enchílame otras gordas, hay que trabajar, y mucho. Les dejo el twitter @gatovaliente para que nos siga, también el correo electrónico y la cuenta de facebook a sus órdenes para lo que guste y mande… marcovazquez20001@hotmail.com CENA DE NEGROSMarco A. Vázquez