Este es un buen sirviente pero muy mal amo. Al igual que el dinero en sí mismo no es malo, somos los seres humanos lo que culpamos tanto a uno como al otro de nuestras tragedias. En un momento dado de la vida todos bebemos. Unos más que otros, unos más fino otros no tanto. Cuando la idea es saborear la bebida, el alcohol promedio nunca es malo por el contrario sirve de estímulo al que lo bebe moderadamente.



