. Vivimos momentos en los que el sol brilla
esplendorosamente y todo nos va bien y momentos en los que no vemos más
que nubarrones en el horizonte. La vida, en ocasiones, nos depara
situaciones difíciles que escapan a nuestro control. Salir airosos de nuestras dificultades depende en buena parte de nosotros mismos, pese a las circunstancias externas.
Enfrentarse a los avatares que la vida nos proporciona y salir adelante de situaciones adversas requiere mirar al futuro, saber ver la parte positiva de cada situación
por la que atravesamos y actuar con alegría y positividad. Requiere
salir adelante sobreponiendonos al sufrimiento para resistir ante la
adversidad y enriquecernos y fortalecernos con las experiencias vividas.
Ante la adversidad, y los avatares de
la vida, si nos enfrentamos a situaciones complicadas, no caigamos en el
desánimo ni seamos negativos, corremos el riesgo de hundirnos en la
desesperación y no podremos afrontar los hechos con objetividad. La Psicología Positiva tiene en la resiliencia uno de sus pilares de trabajo, así como en el estudio de las fortalezas personales,
de las que encontrareis abundante infomación en esta misma web. Además,
esto es un preventivo muy eficaz contra la depresión y el estado de
ánimo decaido.
Busquemos trascender la situación,
salir de cada situación poniendo de nuestra parte todo nuestro esfuerzo y
energía. En muchas ocasiones tenemos habilidades y capacidades que
ignoramos, o que permanecen latentes. En este sentido es muy
recomendable el libro del psiquiatra Viktor Frankl, “El hombre en busca
de sentido”. Como dice el propio Frankl: “El hombre que se levanta es
más fuerte que el que no ha caído”. Este corto y ejemplificador libro es
probablemente uno de los mejores manuales para ver como aun en las
circunstancias más difíciles el ser humano tiene una capacidad de
resistencia y de ser resiliente enorme.
Afrontar la adversidad también produce cambios positivos en nuestra vida:
crecerá la confianza en nosotros mismos haciéndonos más fuertes para
afrontar nuevos retos. Cambiarán nuestras relaciones interpersonales, ya
que en los momentos difíciles se pone de manifiesto la valía y
autenticidad de las personas con las que nos relacionamos. Nuestra forma
de ver y actuar en la vida también cambiará al dar más valor a pequeñas
cosas que quizás hasta entonces nos habían pasado desapercibidas. Todo
esto es el llamado crecimiento post traumático.
¡Tu puedes superar las circunstancias adversas! Ya posees dentro la
capacidad para ello, lo único que hace falta es ponerla en movimiento de
la manera adecuada.Publicado originalmente en www.antonimartinezpsicologo.com