Cada uno es muy libre de profesar sus devociones religiosas, políticas y sociales. Así debería ser en pro de esa libertad tan anhelada que muchos que se consideran adalides de ella ignoran, criticando los afectos personales ajenos que se puedan poseer. El Sr. Ruiz-Mateos siempre ha manifestado las querencias por Dios, la Virgen y es defensor de la Obra de Escrivá de Balaguer. Las numerosas imágenes religiosas en su casa dan fe de ello y no en vano siendo toda su vida, como así dice, guiada por lo providencial.



