Alianzas políticas, ¿para qué?



Dentro del entorno político costarricense nos encontramos actualmente con varios candidatos y precandidatos de oposición, que trabajan en lograr ganar las próximas elecciones presidenciales.  Esperan con inquietud y con razón ganarle a liberación Nacional que actualmente está en el poder. Como los partidos están muy fraccionados y no tienen los seguidores que necesitan para lograr el triunfo final, lógicamente buscan, en otros partidos políticos, atraer seguidores que los catapulten a obtener la Presidencia de la República.

 


Como las anteriores estrategias son difíciles de lograr, por tratarse de Partidos Políticos muy diferentes en cuanto a su pensamiento, dirección e ideología se trata; entonces estos líderes políticos hacen alianzas entre ellos, no entre los Partidos Políticos; esto con el fin único de ganarle a su contrincante político.

Para que se entienda bien qué quiere decir una alianza; les copio su definición: “Una alianza es un acuerdo o pacto entre dos o más personas, hecha a fin de avanzar objetivos comunes y asegurar intereses en común.” Hasta ahí todos entendemos. Lo que los votantes no entienden, es cómo y para qué hacer una alianza sin consultar a sus propios partidarios y asambleístas; pues si estamos en un determinado Partido Político, es para seguir su filosofía, ideología y  determinado proyecto político, por lo que se convierten esas alianzas entre dos o más personajes en  algo así como una “alianza de dictadores”, que lo que pretenden es llegar a ganar por ganar, sin que les importe otra cosa.

El anterior razonamiento, que he descrito, lo hago con la sola inquietud de ver si algunos de los Precandidatos o Candidatos se bajan de esa nube de poder enfermizo que los ciega absolutamente y los hace caer en lo que creen que saben los ciudadanos sin habérselos preguntado, pues el electorado cada día es más culto e informado y está cansado de oír solamente discursos que desacreditan al contrincante. Cuando las cosas se hacen mal, mal terminan; por lo que recomiendo en la oposición, fijarse en lo nuevos y jóvenes líderes que salen de Partidos Políticos nuevos y sin estar contaminados de cuestionamientos o acusados en el Ministerio Público por irregularidades en el manejo de sus finanzas y otras cosas más.

Definitivamente, deben surgir otros jóvenes líderes políticos que traigan credibilidad a la arena política, que sean consecuentes con sus ideologías liberales y que estén comprometidos en buscar la solución correcta para modernizar el Estado costarricense, reduciéndolo, haciéndolo más eficiente y proactivo y que venga a fortalecer la democracia y la libertad en Costa Rica.



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Alianzas políticas, ¿para qué?


Dentro del entorno político costarricense nos encontramos actualmente con varios candidatos y precandidatos de oposición, que trabajan en lograr ganar las próximas elecciones presidenciales.  Esperan con inquietud y con razón ganarle a liberación Nacional que actualmente está en el poder. Como los partidos están muy fraccionados y no tienen los seguidores que necesitan para lograr el triunfo final, lógicamente buscan, en otros partidos políticos, atraer seguidores que los catapulten a obtener la Presidencia de la República.

 


Como las anteriores estrategias son difíciles de lograr, por tratarse de Partidos Políticos muy diferentes en cuanto a su pensamiento, dirección e ideología se trata; entonces estos líderes políticos hacen alianzas entre ellos, no entre los Partidos Políticos; esto con el fin único de ganarle a su contrincante político.

Para que se entienda bien qué quiere decir una alianza; les copio su definición: “Una alianza es un acuerdo o pacto entre dos o más personas, hecha a fin de avanzar objetivos comunes y asegurar intereses en común.” Hasta ahí todos entendemos. Lo que los votantes no entienden, es cómo y para qué hacer una alianza sin consultar a sus propios partidarios y asambleístas; pues si estamos en un determinado Partido Político, es para seguir su filosofía, ideología y  determinado proyecto político, por lo que se convierten esas alianzas entre dos o más personajes en  algo así como una “alianza de dictadores”, que lo que pretenden es llegar a ganar por ganar, sin que les importe otra cosa.

El anterior razonamiento, que he descrito, lo hago con la sola inquietud de ver si algunos de los Precandidatos o Candidatos se bajan de esa nube de poder enfermizo que los ciega absolutamente y los hace caer en lo que creen que saben los ciudadanos sin habérselos preguntado, pues el electorado cada día es más culto e informado y está cansado de oír solamente discursos que desacreditan al contrincante. Cuando las cosas se hacen mal, mal terminan; por lo que recomiendo en la oposición, fijarse en lo nuevos y jóvenes líderes que salen de Partidos Políticos nuevos y sin estar contaminados de cuestionamientos o acusados en el Ministerio Público por irregularidades en el manejo de sus finanzas y otras cosas más.

Definitivamente, deben surgir otros jóvenes líderes políticos que traigan credibilidad a la arena política, que sean consecuentes con sus ideologías liberales y que estén comprometidos en buscar la solución correcta para modernizar el Estado costarricense, reduciéndolo, haciéndolo más eficiente y proactivo y que venga a fortalecer la democracia y la libertad en Costa Rica.




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