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El nuevo presidente no la tiene fácil, ante una marcada oposición y no precisamente en el primer círculo de la política mexicana, la configuración de nuevos frentes como el Ejercito Popular Magonista y los grupos que ya se han conformado como lo son el Movimiento #YoSoy132, el ZLN, el sindicato electricista y el magisterio de Oaxaca y Michoacan. Tal vez no tan contundente pero el mensaje ya llego, no habrá paz para el gobierno, así lo dejaron saber, pero sobre todo ante la situación vivida, los actores políticos deben analizar cuáles son la medidas y pasos a seguir ante los hechos de violencia, las protestas y esta aparente toma de protesta tan maquillada. El cambio de poderes, esa “transición democrática” de la que tanto se predica, al parecer no es más que el regreso de un régimen, tan perfecto que aun creemos ingenuamente que vivimos en democracia, por el simple hecho de gastar millones de pesos para salir a votar cada que “elegimos” a los representantes políticos. El discurso de Peña Nieto, solo se aprecian grandes gastos, aumentos a presupuestos, ni siquiera menciono si habrá un seguimiento en contra del narcotráfico en México, su agenda se baso en trece puntos orientados a combatir la pobreza, la impunidad, el combate a los poderes facticos, contradictorio cuando es a base de esto que llego y se gano las elecciones. Mal, muy mal inicia el sexenio del Presidente, en medio de protestas, 12 homicidios, el desconocimiento del “Pacto por México” por parte de la Comisión Nacional del PRD. De una cosa no hay duda, no hay ningún nuevo PRI, con solo observar el grupo que llego al gabinete, una elite política que siempre ha luchado por contener el ascenso de nuevas alternativas políticas de proyectos políticos, “Elecciones libres y sinceras, como decía Maurice Duverger, no han sido posibles en México” declara Víctor López Villafañe, politólogo, miembro del Sistema Nacional de Investigadores y autor del libro La Formación del Sistema Político Mexicano. Autoritarismo democrático, un nuevo concepto que al aparecer México aporta al mundo, el devenir del país no se ve muy claro, no hay ninguna construcción hacia la democracia, ¿Hemos fracasado una vez más? La primera acción ya se puso en marcha: la represión a las manifestaciones y aun más cuando son políticas. El devenir mexicano ¿En cuánto tiempo sabremos si Peña Nieto será o no un buen Presidente? ¿Deberíamos darle voto de confianza? No hay mucha diferencia, no hay ningún nuevo PRI, como es costumbre ya del partido tricolor se llevo a cabo en una atmósfera cosmopolita, la elite empresarial no podía faltar, no hay caras nuevas y como dato 4 de los integrantes del gabinete como son Codwell, Osorio, Martínez, Murillo, Chuayffet y el mismo Enrique Peña Nieto provienen de estados opacos y sin alternancia. Ya se deja ver el poder que tendrá la Iglesia, los obispos ya empiezan a alzar sus oraciones a por Peña, pues Norberto Rivera ya está pidiendo el voto de confianza para el Presidente, por cierto la elite religiosa también estuvo presente en la ceremonia de toma de protesta. No hay pluralismo que abone a la democracia, en los 13 acciones del famoso Pacto de México para la transformación del país dicen que combatirán la impunidad, pero si no pudieron combatir al propio sindicato, en fin, vivamos la luna de miel… Recuerden que se presento un aumento al presupuesto nacional ¿una indirecta de que subirán los impuestos? ¿De dónde saldrá todo el dinero que ya prometió Peña para llevar a cabo sus propuestas? A ese paso ya estuvo que igualamos a Brasil, digo si es que se sigue pensando en seguir su ejemplo. Lo que mal empieza, mal acaba, no hay duda.