. La evidencia de su capacidad de gobierno está dada por los
resultados obtenidos en el Estado de México, ahí, los números hablan y las
obras, también.
Los que en realidad estamos a prueba, somos todos
los mexicanos. La nueva administración tiene claro que hacer, empero, tanto
dento del PRI como en el resto de los partidos hay goberantes actuales y
recientes que como dice el refrán popular " tienen colas que les
pisen" e indudablemente representan resistencias al nuevo orden interno
que nos propone en los 5 ejes de gobierno el Presidente de la República.
Como en toda expresión humana, la política
democrática debe admitir la libertad de expresión, asociacion y manifestación
es una condición básica en la coextistencia pacífica de las Naciones.El primero
de diciembre, en el entorno del acto protocolario de su toma de posesión grupos
de personas- no siempre jóvenes-irrumpieron del monumento a la Revolución al
Zócalo de la capital destruyendo bienes públicos y privados y en consecuencia alterando
el orden público.Son entendibles y deben admitirse como razones substanciales
de estas manifestaciones las condiciones en que viven más de la mitad de la
población en el país, son suficientes y claras las muestras de inconformidad
por las desigualdades provocadas por el neoliberalismo económico ante la
polarización de los ingresos, no creo que haya quien niegue la corrupción que
priva en el ejercicio de la administración pública en sus tres niveles de
gobierno, sin que la militancia en un partido político represente la excepción,
tampoco puede dejarse de reflexionar que la guerra del sexenio que termina fue
un soberano fracaso que sólo beneficio a los empresarios de EUA. Se pagaron por
la vía oficial y de la delincuencia organizada miles de millones de pesos para
la adquisición de armas.
Razones hay entonces para protestar.Pero¿este
tipo de violencia callejera, representa una alternativa de participación
política?. Frente a la violencia del Estado, la institucional en contra del
narco y la delincuencia,grupos ideológicos abanderan la inconformidad social
por la lacerante pobreza y pretenden decir de esta manera que se necesita un
cambio de régimen?. Estas acciones demuestran que ante la incapacidad política
de organizarse y demostrarlo con fuerza social, socavan la de por sí mermada
credibilidad en las instituciones. ¿ De verdad creen permear con estas
estrategias autodestructivas?
El contexto ideológico de las expresiones
sociales decimonónicas, tenían su razón y sentido. Estuvieron dadas en el ejercicio
de paradigmas autoritarios y antidemocráticos. La fuerza de las masas
manipuladas en torno a figuras acrecentadas en los ultranacionalismos y
finalmente en la bipolaridad. Unos y otros, entrampados en sus quimeras
tuvieron que caer y su experiencia es suficiente para dimensionar su
decandencia y su poca utilidad en el mundo contemporáneo.
La cuestión es que frente a los dogmas de fé
antineoliberal y antiestado nacional, muy poro hay que hacer, pero no es el
camino que nos puede llevar a condiciones de justicia y mejor Democracia.
Ocurre justamente lo que en el subtexto de estas expresiones en realidad buscan
quienes las impulsan: un caos que les permita arribar al poder para imponer sus
ideas y regresarnos al pasado.
Por eso están equivocados los que se mueven y
mueven a las personas a destruir los bienes públicos y privados. A rio
revuelto, ganancia de pescadores.
Por más que la resonancia nacional e
internacional de sus actos se refleje mediáticamente, no logran despertar en
los mexicanos sino repudio y malestar, cansados como estámos de seis años de
estériles embates contra quienes han aprendido a comerciar con lo ilegal y que
en la competencia de mercado han obtenido ingresos aún incalculables y que no
pertenecen a la élite económica mundial.
Tengo la confianza de que Peña Nieto bajo las
premisas de los cinco ejes de su gobierno y las trece primeras decisiones en el
ejercicio de su administración arranca un proceso de cambio que modificará en el corto plazo las
condiciones de vida de más de 50 millones de mexicanos que se encuentran en los
rangos de la pobreza que se documentan en CONEVAL.
Invariablemente la administración del nuevo partido en el
poder, debe consolidar el nivel de credibilidad obtenido con el resultado
electoral, utilizando aquellos resortes sociales que permitan obtenerla. Uno de
los temas que permea en estos momentos es la postura que asumirá Peña Nieto
respecto a la deuda de los gobiernos estatales, muchos de ellos gobernados por
el PRI,de manera especial por su monto, la del estado de Coahuila en dónde
gobernó Humberto Moreira a la sazón Presidente del partido el surgir Peña Nieto
como candidato. Es una cuestión que es sensible a la opinión pública y que
pudiera ser tomada como un referente en la calidad política del gobierno y del
partido en el poder.
El tema está ligado al referente histórico de
actuación del partido en sus años de predominio, en dónde al gobernante se le
protegía y empoderaba a pesar de cometer irregularidades o irresponsabilidades
en su ejercicio de gobierno. Corrupción que se mantuvo impune y que mucho
contribuyó al descrédito y la pérdida de la esperanza de la sociedad, lo que
obligó al cambio y la alternancia partidista. La decisión seguramente será la
esperada, atendiendo a las posturas asumidas por Peña Nieto incluso como
candidato: aplicar la Ley.
Peña Nieto habrá de dirigir el cambio.De eso
estoy seguro. La celebración de acuerdos con las diversas expresiones políticas
para llegar a consensos de trabajo y gobierno,habla de una capacidad de
gobernanza que los mexicanos queremos y que debe traducirse en la vuelta a la
paz con la ley en la mano como instrumento de vigencia de las instituciones,
para acelerar el crecimiento económico y una más justa distribución de la
riqueza.
¿Creen los jóvenes inconformes en un sometimiento
vanal de Peña Nieto al liberalismo de la ultraderecha, cuando abre al libre
mercado más canales de televisión? Creen los aviesos y librescos
antineoliberales,que en el escenario mundial actual romper con el paradigma
económico dominante representa una vía para el desarrollo de las personas en el
país? Claro que no. La viabilidad del modelo tiene mejores perspectivas si lo
ajustamos a nuestra identidad cultural, a nuestros valores sociales como
comunidad y el diseño del país que queremos en un futuro cercano, y eso, solo
se logra con la activa participación organizada, llámese partidos,
organizaciones sociales, clubes, sindicatos y demás.
La celebración del Pacto por México va mas allá
de una representación escénica o de un formato típico de otros pactos
incumplidos. Hoy México ha sido capaz de evolucionar y lo seguirá haciendo
mejor si entre todos, contribuimos a la civilidad, la paz, la madurez y la
corresponsabilidad.