.
A seis años de que la
derecha le robo el poder a la izquierda en México, si el poder, puesto que
desafortunadamente en nuestro país no hay una amalgama solida que busque el
bien social, solamente existe una triste lucha de poder para rotar el lugar en
el cual los que tienen mucho, roban a los que tenemos poco. Pues bien a seis
años nuestro presidente “electo” deja sus funciones y deja detrás de si un país
en ruinas, un país desolado por la inseguridad, bañado en sangre. Un país donde
el problema no es matar a tu vecino, el problema es conseguir una buena camioneta
de lujo, conseguirla a como de lugar “el fin justifica los medios”.
Seis largos años han
pasado, seis años de marginación y de un gobierno cuya principal estrategia se
fundamento en el uso del terror como instrumento de control, viene a mi miente
una comparación con la revolución rusa de Octubre-Noviembre del siglo pasado,
donde igual se echo mano del terror como instrumento del Estado, a diferencia
que, en el caso ruso los llevo a ser una de las potencias mundiales, acá en
nuestro México solo nos llevo a la miseria. Vaya sexenio, vaya que nos ha
dejado una huella que nos dejo.
Mientras el pueblo
mexicano seguimos esperando que el cielo tenga piedad, y que tome en cuenta que
le llenamos las alcancías para sus obras de “caridad”, nos envié un mesías, un
salvador, el tan esperado redentor del pueblo que nos saque de este hoyo sin
fondo, en el que estamos cayendo constantemente, seguiremos pues esperando que
el dios que tu gustes nos mande nuestro salvador, haciéndonos los desentendidos
de que la solución a nuestros problemas no está en un presidente, está en la
pequeñas acciones que tomamos a cada día.
Una cuestión más
asalta mi mente ¿cómo duerme el PAN y Calderón por las noches? Sabiendo que detrás
de sí han dejado un país sumido en una crisis sin precedentes, ahora no
solamente todo cuesta más, sino que si quieres salir adelante debes de pagar
impuestos a dos gobiernos, pueden dormir…
Parece ilógico que si
las elecciones para presidente son a mediados de año, el cambio presidencial se
presente a finales de año, pero la respuesta es:
Felipes fiestas…Salud.
P.D. Iniciamos otro
sexenio, esperemos que salgamos bien peinados de este.