. Hasta de uno mismo a veces.
No es lo mismo
llevar una doble vida que ser bipolar, tampoco padecer amnesia, debilidad
mental o una verdadera enfermedad cerebral que puede ir de lo más simple a lo más
complejo de la vida de un ser humano.
Por hoy hablaremos
de la doble vida. Aquella que es socorrida por gente con capacidad gigantesca,
brutal y tremenda más audaz que un director de cine.
Esas personas que
burlan, abusan de los sentimientos de los demás sin el menor remordimiento.
Consientes todo el tiempo de quienes son y de lo que hacen. Alejados de la ley
y su aparente severidad para con ellos.
Lo mismo les da
llamarse Juan, Pedro, Manuel y también Cristina, Gaby o Karla. Pues hay de todo
en esta fauna.
Este caso se
presenta en todo el mundo y la respuesta lógica a este sencillo mal, porque no
tiene nada de bien, es que una sola vida no les alcanza, entonces viven dos
veces en una sola vida.
El tema da para
mucho, pero aquí veremos la bribonada de fondo que se descubre al final de la
vida única que se lleva, enfermedad fatal o trágico destino del personaje en
cuestión.
En algunos casos
debo decir que jamás se sabe la verdad, sobre todo si se pertenece a la casta
divina de un país.
Para llevar una
doble vida lo primero que se requiere son recursos pues mantener una familia y
luego la otra ya son 2 navidades de gastos, 2 idas al súper y por decir lo
menos tener ropa de hombre elegante con buenos aromas pero además perfumes de
mujer y vestidos cautivadores.
La doble vida es
elección abierta al amor y puede darse tanto en mujeres como en hombres.
En la pobreza la
doble vieja es normal y se gay es simplemente maricon. En la riqueza tiene otros
tonos.
Todo aquel que
invade este tema lo ronda la muerte pasional, el deterioro económico, desgaste
personal y repudio social.
No se confié y no
se lo cuente a quien más confianza le tenga pues ese lo va a traicionar, no lo
dude nunca.
La reputación en
estos casos se cuida como oro molido, la adrenalina se trepa a lo más alto de
cerebro y uno cree que vive la vida intensa cuando va de un lado a otro
llevando mentiras como equipaje cuidando que no lo traicionen los nervios y sea
descubierto por amigos, familiares o hijos que en muchos casos chantajean al
personaje en cuestión por unos cuantos o muchos billetes dependiendo el delito
que se esté cometiendo.
En algunos países
hay hasta pena de muerte por este delito pero no se apure son incivilizados que
no saben gozar de la vida.
Evite la doble
vida, consulte a su médico de confianza y elija una sola y si no le gusta elija
la otra y si tampoco le gusta cómprese una cuerda gruesa y póngasela de corbata
con un nudo poderoso a fin de evitar males mayores a gente inocente que no
tiene la culpa de sus traumas.
Si no hay valor
para esto pero si para lo otro, dedíquese a la investigación personal pues su
semejanza con un político mexicano es muy grande.
Esta fauna practica
este deporte de manera frecuente, sin consecuencias mayores.
El predicador
económico.97.- reflexión sobre la doble vida.