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Ximo Salas es Licenciado
en Matemáticas, con posgrados en Community Manager, Dirección de Empresas y de
RRHH. Conferenciante, formador y experto de RRHH 2.0 y Social Media (Sistemas
Humanos 2.0). Con 20 años de experiencia como Consultor y Director de RRHH en
diferentes sectores, como Social Media Manager apuesta por los nuevos
Departamentos de Sistemas Humanos en la empresa. Emprendedor y Co-fundador de
@CreaCommunity.
Su
visión nos enriquecerá y permitirá abordar esta nueva temática que está
revolucionando la sociedad.
“La naturaleza adora la sencillez y la
unidad”
Johannes Kepler (Alemania 1571 – 1630,
Astrónomo y Matemático)
La
revolución en las organizaciones
En casi todos los aspectos de la vida nos
empeñamos en hacer complicadas las cosas, sobre todo en el mundo de la empresa,
en algunas ocasiones solo para mayor protagonismo y deleite de algún “líder”
(véase jefe) que no puede conseguir que su equipo funcione de una forma más
fluida, sencilla, eficaz y participativa.
No hablaremos de comunicación interna, ni
de planes de comunicación, ni de rumores, que obviamente se producen por la
falta de información por parte de la dirección de una organización.
Nada de eso, hablaremos de personas, de
las personas que componen una organización, empresa, proyecto, como le queramos
llamar. Todas ellas quieren hablar y ahora más que nunca. ¿Te interesa? Continúa
leyendo…
La
aceleración del tiempo histórico
Afirma el gran sociólogo norteamericano,
Alvin Toffler, que la manifestación del cambio se materializa en dos cuestiones
fundamentales: la velocidad que el mismo impone a la sociedad, pero al mismo
tiempo, su profundidad.
Los tiempos “avanzan que es una
barbaridad” y de repente nos encontramos en una sociedad que ha decidido,
usando la tecnología que proporciona Internet, comunicar, compartir, aprender,
participar… desde las plataformas del Social Media, bueno o lo más básico: Las
redes sociales.
Dos
realidades enfrentadas
Nos encontramos con dos realidades
enfrentadas. Por un lado las empresas, sus estructuras, sus hábitos aprendidos,
sus jerarquías, sus líderes inquietos por la amenaza de aquello que desconocen
(La información es poder).
Las empresas actuales están llenas de
barreras, la mayoría psicológicas: secciones, departamentos, divisiones (esta
última es la más gráfica). No hay nada como tener “Divisiones” en una
organización, con eso ayudamos a mejorar la comunicación ¡Sin duda! (Sarcasmo).
Por otra parte una sociedad que necesita
socializar y que ha encontrado el modo de hacerlo de forma rápida y eficaz.
Obviamente, ya había habido algún
destacado precursor en la revolución que se produjo en las organizaciones en
los últimos años, como Jack Welch, ex Ceo de General Electric, que fue el
primero en implantar en una corporación industrial multinacional de esta
envergadura, una comunicación fluida con todo el personal.
Implementó el día de “puertas abiertas”
permitiéndose que una vez al mes, cualquier empleado de cualquier nivel de la
organización, pudiera exponer al máximo responsable de la misma, sus
inquietudes así como alguna queja. Con esto queremos afirmar, que hay empresas
que ya llevan años aceptando una política de comunicación abierta y que
solamente “estaban esperando” que la nueva tecnología que iba a llegar años
después, facilitara aún más las cosas.
Hoy día, aquella pionera iniciativa la
tenemos en cualquier organización que utilice las Redes Sociales en beneficio
interno (en los equipos de trabajo, así como las relaciones entre los
diferentes equipos de la empresa, y por supuesto, de todos ellos con la Alta Dirección).
Parece absurdo, pero aquello que las
empresas han anhelado toda la vida en su funcionamiento: Participación,
comunicación, aprendizaje continuo, implicación, se lo están ofreciendo en estos
momentos los mismos empleados.
Sin duda las organizaciones deberán
desaprender todo lo que saben, para aprender de la sociedad y transformarse en
Empresas 2.0, un cambio que les proporcionará mejoras en aspectos clave como: Formación
y desarrollo (desempeño), participación e Implicación (que no motivación), comunicación,
clima, cultura corporativa y reclutamiento
Cómo
vemos el impacto de las Redes Sociales en la SOCIEDAD
Analicemos con más detalle lo que está
sucediendo y tengamos en cuenta estás tres premisas:
1.
Las relaciones entre las personas se están
modificando de una u otra forma por el uso de las redes sociales.
2.
Las personas son las que construyen las redes
sociales y también son parte de las empresas.
3.
Las personas que se incorporen al mercado laboral
en los próximos años serán nativos digitales.
Así que esto parece no tener marcha
atrás, tal vez no sepamos con exactitud cómo será el uso de las redes sociales
en las empresas, incluso en la sociedad, en un futuro.
Seguramente cada empresa deberá desarrollar
su propia estrategia y salvo aprender de otras experiencias de éxito, pocas
cosas se podrán copiar. La cultura de cada empresa influirá en la forma de
implantación en las redes sociales.
Hay
que perder el miedo al impacto de las Redes Sociales en las organizaciones
Pensemos en algunas claves para perder el
miedo a este fenómeno, del que todos hablamos pero en el que pocos trabajan.
1º
“Si tienes miedo pide ayuda, no arriesgues, pero no pierdas la oportunidad”
Es lógico tener miedo a unas herramientas
que hasta el momento la mayoría solo hemos usado para buscar antiguos
compañeros, compartir fotos o jugar. Bajo esta premisa ¿Qué pueden aportar a
una empresa?
En realidad, la pregunta que se debe
responder es: ¿Para qué pueden servirme estas herramientas? Te sorprenderá la
cantidad de formas de uso que puedes encontrar, que no son las que tienes en
mente y que ayudaran a tu empresa a ser mejor.
2º
“No quiero que mis empleados usen las redes sociales durante el trabajo”
No es nada descabellado pensar esto, es
más, la mayoría de las empresas de este país las tienen prohibidas. Pero
también para esto hay una terapia, busca entre tus empleados a aquellos que
consideres pueden estar más preparados e ilusionados y desarrolla el proyecto
de redes sociales con ellos, implica a tu gente, empieza desde dentro. No
tengas miedo a las críticas.
Cuando una organización habla del
compromiso que tienen que tener sus empleados con ella, debe exigírsele a la Alta Dirección, que asuma
también un compromiso con su gente.
Cada vez más, las exigencias que un
empleado expone a una nueva empresa que se interesa por él (según aseguran
importantes consultoras y head-hunters), es cuál es el beneficio que el nuevo
cargo le reporta más allá de su remuneración (flexibilidad horaria, facilidades
para formación, desarrollar una carrera profesional dentro de la organización,
etc.). El compromiso es algo que deber ser recíproco.
3º
“Esto de Internet es interminable ¿Qué herramientas tengo que usar?”
El antídoto para esta premisa, que va
asociada al desconocimiento, es ni más, ni menos que FORMACIÓN. Forma a tu
equipo de trabajo, no sirve solo con los conocimientos caseros que todos
tenemos, cuando trabajas con las redes sociales en la empresa no debes correr
riesgos innecesarios, que inconscientemente cometemos de forma habitual en
nuestras cuentas personales. No olvides crear un manual de uso, así como un
procedimiento para resolver las “crisis” que puedan surgir.
Tal vez así conseguiremos no hacer
complicadas las cosas sencillas, al menos en el trabajo, permitiremos la
participación y sobre todo pondremos en marcha algo fundamental en toda buena
comunicación: Escuchar.
FORMAR
A SU GENTE: la regla básica de un buen líder
Una de las reglas más importantes del
liderazgo actual es: EL LÍDER FORMA A SU GENTE.
En los equipos de trabajo, el buen líder
es quién se preocupa por el aprendizaje de su gente. De ahí que sea el primer
interesado en que su grupo controle –por no decir domine- esta nueva y
revolucionaria fórmula que son las Redes Sociales, porque facilitará grupos de
tareas virtuales –sin encuentros físicos, especialmente indicados para empresas
que tienen sucursales/filiales, etc., que terminarán ahorrando costes de
desplazamientos y tiempos muertos.
¿Alguien se ha preguntado alguna vez los
tiempos que se quitan a las horas productivas, con reuniones que podrían
haberse evitado con una buena comunicación interna, especialmente, una
coordinación eficaz del jefe de equipo?
Por ello, cuando hay un directivo que se
opone tajantemente a la implementación de las Redes Sociales, flaco favor le
hace a la organización y a su gente. A
la primera, le quitará productividad, porque a la segunda le ha coartado su
libertad y ha logrado desmotivar al personal. No pida después alto rendimiento.
Y Sres. lectores…no teman. La
transformación que se hace en las organizaciones es un trasvase siempre
positivo hacia la sociedad. Mejores ambientes de trabajo son también personas
más felices, porque es muy bueno tener la sensación de que está haciendo algo
más por nuestra vida, además de trabajar.
Cuando se tiene
la sensación de que uno realmente importa, sobreviene una paz especial, de la
cual hay que aprovecharse para poder seguir superándose y no dormirse en los
laureles. Uno gana…la empresa también gana…y la sociedad en su conjunto… ES LA
QUE TERMINA GANANDO MÁS.
Ximo Salas
José Luis Zunni