.antonimartinezpsicologo.com/terapia-psicologica/cognitivoconductual">psicología cognitivo – conductual y la psicología positiva tienen diferentes puntos en común que permiten aprovechar las mejores cualidades de cada una.
La psicología positiva no propone un optimismo sin sentido o una felicidad “new age”. Precisamente lo que propone es una psicología de las personas normales,
no necesariamente con trastornos tipo depresión o ansiedad, que
también. Es decir, sirve para cualquier persona que decida potenciar sus
fortalezas personales y cultivar sus emociones positivas. Pongámonos en
el caso de alguien que decide visitar a un psicólogo por un mal bache
en su vida: ¿le servirá lo que propone la terapia positiva? Seguro que sí, y mucho, para encontrar nuevas herramientas que utilizar en su día a día y seguir creciendo.
Unámoslo a que esa persona trabaje los puntos que comentábamos en el artículo anterior centrado en la terapia cognitivo – conductual
sobre como controlar y modificar esos pensamientos y comportamientos
que le causan problemas en su vida… la terapia se verá fortalecida,
intensificada y será mucho más completa. Por ejemplo una conocida
técnica cognitiva es el llamado ABC de Albert Ellis, donde aprendemos a darnos cuenta de que no son los acontecimientos de nuestra vida los que provocan nuestra emociones directamente, si no las interpretaciones que hacemos de ellos.
¿Y si a ese “guiso” le añadimos más
especias que potencien su “sabor”, como el trabajo en nuestro
optimismo, creatividad o logro paulatino de nuestra felicidad? Ambas son perfectamente compatibles, se retroalimentan y nos permiten enfrentarnos mejor a los retos de nuestra vida.(Publicado originalmente en www.antonimartinezpsicologo.com)