...sensación que
aumentó cuando los pude conocer, charlar con ellos y por supuesto
contemplar su trabajo.
Quiero que este post sea algo más que un
análisis (sin desvelar la magia) de lo que vi. Porque la visualización
de su obra, unido al poder conversar con ellos y comprender el enorme
trabajo que se esconde tras sus realizaciones, el empeño y sobre todo la
vuelta a esa esencia; no sólo de la performance, sino del arte en
general, te hacen entender que en el arte todavía queda mucho, muchísimo
por recorrer.
Todos (y me incluyo) creíamos que en este
territorio estaba todo dicho, o al menos nos sentíamos algo cansados
(como bien apuntaba Laura Cano, Museóloga) a ver siempre lo mismo (con
el típico desnudo reivindicativo presente). Pero ellos van más allá, y
por lo menos yo encontré aquello que muchas veces se echa de menos en el
arte: que te hagan vivir sensaciones, transmitir algo, estímulos que
son caminos para soñar...y que todo es posible.Que algo se salga
de la rutina en los caminos por los que se mueve hoy en día el arte no
es fácil, y el riesgo en determinados trabajos creo que es un signo de
valentía, que marca un punto de identidad propia; sobre todo con el
enorme trabajo que lleva detrás y que en este caso es obvio. Además creo
que es de resaltar el hecho de que tengan tan en cuenta las opiniones
de nosotros (meros espectadores) porque ese punto humano es lo que les
hace tan especiales.Yo vi y sentí muchas cosas, imágenes
mentales, paisajes, personajes, juegos en el tiempo y espacio...una
atmósfera propia que te dice: todavía quedan puertas inexploradas. Y por
eso se merecen toda mi admiración, porque creen en lo que hacen, se
arriesgan y eso, señores, es el motor que mueve el mundo.Os
invito a que conozcáis sus trabajos, que seguro muy muy pronto tendrán
mucho protagonismo (y yo muy orgullosa de tenerlos en mi pequeño blog)http://www.lrm-info.com/ "Para llegar a la fuente hay que nadar a contracorriente" Stanislav Ezhi Letz