Cuenta Platón en su Gorgias que Sócrates quiso conversar con el famoso sofista para averiguar en qué consistía exactamente su profesión, porque así como el médico tiene como fin curar, ¿cuál es la actividad que realiza el sofista? Gorgias se apresura a responderle que él enseñará a sus alumnos el arte de hablar (la retórica) y que los sofistas buscan ante todo el "bien más grande para el hombre", a lo que Sócrates inquiere que cuál es este bien porque el de la medicina y la gimnasia es la salud del hombre, el de la cocina el placer del gusto, etc. Gorgias contesta que lo que él enseña permite convencer al pueblo para gobernar. Sócrates pregunta si enseña lo que es justo o no lo es, y Gorgias reconoce que no, que eso debe el alumno llevarlo aprendido o bien, aprenderlo en otra parte.



