. Y no me refiero a la compasión búdica, como muchos piensan. No.
Se trata de que gran catidad del sufrimiento humano, en su aspecto psíquico o no físico, es causada, como dice el Despierto, por los deseos.
Deseos sin límite, deseos desordenados, deseos inmensos que jamás serán satisfechos por el mundo en que las personas se mueven. Deseos desorbitados e impuros, innobles y pasionales, deseos puros, sanos, que tambien seran frustrados y que no se cumpliran nunca, pues estan fuera de la realidad. Deseos matizados de esperanzas que no se realizaran en el marco de nuestra temporalidad humana. Deseos que engendran sufrimientos y torturas mentales, deseos que engendran ira, rebelión, angustia y desamor. Deseos fuertes que crean violencia y mala voluntad e incomprensión. Ambiciones destructivas diversas e intensas. Deseos que engendran luchas sociales y choques de poder.Budha dice que el no desear engendra la paz interna. Y es cierto, pero un estado mental sin algún tipo de deseo es algo imposible para los hombres de todas las épocas. Es un estado que en el mejor de los casos pueden alcanzar algunos adeptos renunciantes, Lamas, Sanyasines, monjes y contemplativos del mundo entero. Algunos santos.¿Que le queda por hacer al hombre de la calle, entonces? Se trata de una solución intermedia, la única viable. Se trata de estudiar nuestros propios deseos y purificarlos, ennoblecerlos, transmutarlos en deseos compatibles con el Bien Cósmico o con el bien común. O en simplificar los deseos, reducirlos en cantidad, unificarnos detras de un solo deseo o de dos bien jerarquizados y compatibles, o coherentes. Así reduciremos nuestro dolor y nuestra angustia, y aumentaremos las posibilidades de su realización al no dispersar nuestra energia en numerosos objetivos incompatibles entre si.Así ya Jesucristo no nos denominará como reinos divididos que no pueden prevalecer, sino que estaremos unificados detras de nuestras mejores y más nobles aspiraciones de desarrollo humano, y la paz será con nosotros y la verdad eterna podrá resplandecer en nuestra vida, como está prometido.Ese es el remedio. Pero hay que tomarlo, hay que beberlo, y pronto.... .-