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Hasta hace un par de
décadas solía decirse en las charlas y tertulias de café, cantina, antesala
médica o en la cola de las tortillas que el problema de la inseguridad era
únicamente de los fregados y clase medieros que no teníamos, ni tenemos
costosos autos blindados ni guaruras pero el caso del secuestro y asesinato del
niño Martí, hijo de un prominente, muy conocido y al parecer también sumamente
apreciado en su medio, empresario Alejandro Martí, vino a romper el mito
falsamente creado porque ya anteriormente otros grandes empresarios habían sido
víctimas de secuestros, algunos de ellos muy prolongados, mencionaré sólo
algunos de los más notables y que mayor difusión tuvieron en los medios de
comunicación masiva, aunque no en orden de "importancia" de los
personajes, ni cronológico:
INTERMINABLE E
ILUSTRATIVA LISTA DE ALGUNOS FAMOSOS
SECUESTRADOS
La Niña Silvia Vargas
Escalera, hija de quien fuera titular de la Comisión Nacional de Cultura Física
y Deporte (CONADE), Hugo Alberto Wallace, de quien su señora madre tuvo que
hacer personalmente todas las investigaciones del secuestro y asesinato porque
ninguna autoridad hizo el menor caso del asunto, las actrices y hermanas Laura
Zapata y Ernestina Sodi, quienes a pesar de haber salido con vida quedaron con
problemas emocionales tan severos que acabaron con su relación familiar, el
cantante de ranchero Vicente Fernández, el mismísimo Ex-Secretario de Gobernación quién
"gozaba" de negra fama desde los movimientos estudiantiles del 68
cuando dirigía a la siniestra Dirección Federal de Seguridad (DFS), el
empresario Alfredo Harp Helú de quién apareció una foto de portada completa en
la "Revista Proceso" con el torso desnudo y portando un cartelón como
si fuese criminal, el comediante Adal Ramones, secuestrado durante una semana y
fue liberado justo un mes antes de su boda.
DE LOS PROBLEMAS
EMOCIONALES AL "SÍNDROME DE ESTOCOLMO".
Posteriormente al
"Jefe Diego", Diego Fernández de Cevallos quién salió visiblemente
disminuido física, emocional y moralmente, "medio justificando" a sus
captores y "entendiendo" a sus captores con algo que alcanzo a
percibir como una suerte de "Síndrome de Estocolmo", fenómeno llamado
así porque en el año de 1973 se realizó un asalto al Creditbanken, de esa
ciudad capital, como los asaltantes fueron cercados por la policía secuestraron
a cuatro mujeres y un hombre durante seis días y cuando por fin fueron
sometidos los asaltantes y secuestradores y llevados a juicio, una de las
mujeres se negó a declarar contra ellos siendo el caso que un fotógrafo asegura
haberla visto, durante esa encerrona, besándose con uno de los delincuentes, es
decir, que terminó solidarizándose "con su causa" y enamorándose de
él. Algo muy similar sucedió con la nieta del magnate norteamericano William
Randolph Hearst, quien fuera secuestrada del departamento de su novio por una
organización político-criminal que se hacía llamar "Ejército Simbiótico de
Liberación" (Cualquier cosa que eso pretendiera significar) y pocos meses
después fuese fotografiada portando un rifle de asalto durante un atraco a un
banco.
¿Y LOS MORTALES COMUNES
DE A PIE? ¿QUÉ HAY DE LOS QUE NO ESTAMOS EN EL OLIMPO?
Varias organizaciones civiles del Estado de Coahuila reclaman,
principalmente, vía twitter, y con justificada razón, que a los casos de sus
familias, evidentemente ubicadas al otro extremo de los círculos del poder
económico y político, se les preste la misma atención que al recientemente
asesinado muchacho Moreira. Yo les he respondido por el mismo medio que a lo
sumo, les dirán que sí, que les van a hacer idéntico caso, que la justicia es
para todos y un sin fin de lugares comunes más, es decir, puro rollo y bla,
bla, bla.. Pero que la verdad no les van
a hacer caso alguno por dos razones fundamentales: La primera es que no tienen
capacidad para hacerlo, ni intelectual, técnica, administrativa, de
investigación, procuración de justicia, moral y
un montón de renglones más. Ni siquiera para ellos pueden investigar y
ninguno o casi ninguno de los casos que
mencioné, ni de otros que no alcancé a mencionar, ha sido resuelto ni los culpables
de los delitos llevados ante la justicia, menos aún, sentenciados. La segunda
razón, nada menor, es que en su esquema mental y orden lógico de prioridades
nosotros, el pueblo, " "la
pinche prole", parafraseando a la dulce hijita de nuestro flamante y
copetón presidente electo, Enrique Peña Nieto, no pintamos en el esquema mental
de los poderosos más que cuando se acuerdan de que requieren de nuestros votos
para seguir gozando de las mieles y excesos que el poder les proporciona !A
nuestras costillas Off course!
ESE EXTRAÑO Y PODEROSO
SENTIMIENTO DE INDEFENCIÓN.
Queda en el consciente y subconsciente colectivo un
sentimiento, también plenamente justificado, de impotencia, de desamparo frente
a la ley y las instituciones, "si a los ricos y poderosos, a los que
tienen la sartén por el mango les pasa eso ¿Qué podemos esperar nosotros?".
Casi no existe familia en México que no tenga, o conozca de cuando menos un
caso de asalto, secuestro (expréss o de larga duración) o asesinato y esto daña
severamente nuestra productividad desde lo más profundo, desde lo más hondo de
nuestro ser, incluso se trabaja más allá de nuestras fronteras porque es de
todos sabido que los compatriotas que regresan son constantemente
extorsionados, secuestrados y asesinados para quitarles aquello que con muchas
penalidades se fueron a ganar, solo que ellos no tiene voz, no gozan, como la
familia Moreira, de los reflectores y micrófonos para gritarles a nuestros
gobiernos municipales, estatales y federal, su profundo dolor e indignación. Todos
en México tenemos miedo de convertirnos en una víctima más de la delincuencia,
sea esta organizada, desorganizada, improvisada u lo que sea, al fin y al cabo,
para nosotros el resultado es el mismo, nos friegan y punto, por eso digo que LOS SECUESTROS Y ASESINATOS EN
MÉXICO FRENAN A LA SOCIEDAD.