
.org/">movimiento 15-M es una respuesta social surgida al calor de la acuciante crisis de la que somos partícipes y de las revueltas árabes del pasado año. En este tiempo hemos sido testigos de una respuesta ciudadana al hartazgo de la clase política, ha sido como una voz en alto de parte de aquellos que se sienten indefensos ante la maquinaria burocrática de un Estado que hace oídos sordos al responsable de su soberanía y blande sus rodillas ante los mercados. Sin embargo me resulta un tanto inquietante la manera en la que los medios se hacen eco de estos movimientos, así como la respuesta que da tanto la clase política como los medios de comunicación ad hoc . Por un lado la prensa más reaccionaria ha criminalizado este tipo de movimientos que rompen con sus estructuras tradicionales de servidumbre al poder y de orden "natural y jerárquico", se insiste desde estos altavoces en agachar la cabeza, asumir la crisis, apretarse el cinturón y dejarse de manifestaciones y quejas similares. Por otro lado los medios de izquierdas han sido un poco dubitativos a la hora de referirse a este movimiento, puesto que surgió de repente, sin que nadie pudiera atisbar los giros que iría dando. La izquierda política no tuvo mucho que decir, porque en cierto modo este movimiento convertía sus discursos, cierto ideario y las reclamas en papel mojado. En mi opinión hay una falta de formación e información de lo que representa genuinamente un movimiento social, es decir, se trata de un movimiento que pretende actuar como contrapeso civil ante la burocracia estatal y el mercado, algo que considero muy necesario para el mantenimiento de un estado democrático con buena salud. Estos movimientos no tienen (o no deberían tener) como vocación final alzarse con el poder, ni convertirse en fuerza política, debe ser sólo un movimiento cuya pretensión sería que los demás actores del Estado quieran hacer las cosas bien, y no caigan en la partitocracia en la que nos hayamos insertos. Se trata de un grupo de gente que se resiste a asumir y pagar la parte más grande de una crisis en la que su aportación ha sido menor que la de aquellos gestores públicos que se esconden tras sus actas burlándose de de la ignorancia de sus votantes, los procesos electorales y en definitiva gran parte del sistema, al que moldean a su propio interés. Sin embargo esta deriva de la endogamia gestora de lo público no ha sido más que la consecuencia de la falta de interés y desidia por parte de nuestros deberes como ciudadanos y que hemos de recuperar si pretendemos que la política rinda cuentas a sus ciudadanos. No creo tampoco que estos movimientos hayan de ser encorsetados en contextos ideológicos al uso, creo que la situación en la que nos encontramos habría que sobreponerse a debates institucionales y etéreos entorno a si un movimiento callejero responde a una conspiración judeo-masónica por parte de la izquierda para atacar al actual gobierno que le ganó en las urnas... por favor, estos movimientos pretenden mostrar que no es lo mismo que adoctrinar, mostrar es dar información y dar los métodos para entender, razonar, analizar y cuestionar también esa misma información, traten de dejar sus supersticiones fuera de estos movimientos, ya que el verdadero propósitos es que seamos un poco más conscientes de nuestro entorno y de las posibilidades que tenemos para actuar en él y dejar de comportarnos como vacas hindúes directas hacia el matadero.