¿Con una abstención del 60% puede haber ganadores?

La puesta en marcha del voto voluntario por primera vez en los comicios municipales de este año, tuvo un efecto negativo con el alto nivel de abstención ciudadana, donde la participación real apenas superó el 40%. Una bajísima concurrencia a las urnas que no estaba en los cálculos de nadie, lo que modificó el escenario electoral haciendo finalmente impredecibles los resultados de estas elecciones.

 

. Una bajísima concurrencia a las urnas que no estaba en los cálculos de nadie, lo que modificó el escenario electoral haciendo finalmente impredecibles los resultados de estas elecciones.

Conjuntamente con esto, el alto grado de abstención grafica la desafección de la ciudadanía con los actores e instituciones políticas, pero también deja en evidencia que muchos de los candidatos no supieron descifrar el voto voluntario, donde la responsabilidad para convocar y atraer a los viejos y nuevos electores recaía precisamente en ellos. No obstante, un buen número de candidatos realizó sus campañas electorales centrándose en su trayectoria y gestión como cuando estaba en vigencia el antiguo sistema de voto obligatorio, lo cual derivo en bullados fracasos como en el caso de los ediles de Providencia o Ñuñoa.

En un escenario con una alta abstención como el del 28 de octubre pasado, quienes finalmente concurrieron a votar son los ciudadanos mucho más politizados o identificados con alguna coalición o partido, donde los grandes beneficiados fueron los candidatos de la Concertación-PC. Esto último pese a los temores mostrados por líderes de la Concertación como Ricardo Lagos Escobar o Ignacio Walker, quienes anunciaron que la participación electoral se daría más en las comunas de mayores recursos por sobre las pobres, beneficiando según ellos a los candidatos de la Coalición.

A nivel de votación, la Coalición (RN-UDI) no pudo repetir los buenos resultados obtenidos en las municipales 2008. Sufriendo dolorosas derrotas en comunas emblemáticas como Santiago (UDI), Concepción (UDI), Providencia (UDI), Ñuñoa (RN), Recoleta (UDI), La Reina (RN) y Los Ángeles (UDI). En estas tres últimas, las pérdidas pasaron principalmente porque el bloque oficialista fue dividido y por lo tanto los electores se repartieron entre los dos candidatos del sector, sumando juntos más votos que sus opositores, pero posibilitando en definitiva el triunfo de Daniel Jadue (PC), Raúl Donckaster (DC) y Esteban Krause (PRSD) respectivamente. 

En términos generales, la Concertación-PC subió significativamente de 151 a 169 alcaldes, mientras que la Coalición disminuyó de 144 a 121 el número de ediles.  Considerando lo anterior, con estos resultados el partido con más alcaldes es la DC que obtiene 55, y el partido con más votación es la UDI que llega al 17,99% con 946.742 votos. Sin embargo, debido al bajo nivel de participación en comparación a los comicios de alcalde 2008 todos los partidos bajan en su cantidad de votos, excepto el PRSD que aumenta su votación de 152.200 a 174.340.     

Si bien las elecciones municipales movilizan menos cantidad de población que las elecciones presidenciales o parlamentarias, sin embargo, la cifra de abstención cercana al 60% del total de posibles electores, abre serios cuestionamientos al rol que los partidos y los políticos tienen hoy en nuestro país.

El voto voluntario obliga a los candidatos a movilizarse por la adhesión del ciudadano, y en este sentido el mejor mecanismo para movilizar al electorado son las primarias, la Concertación las utilizó y los resultados están a la vista en estas municipales. En este sentido la Coalición y principalmente la UDI deberá abrirse a utilizar ese mecanismo para la selección ya sea del candidato presidencial –Andrés Allamand o Laurence Golborne-, o de los postulantes a la Cámara Alta o Baja. Con el objetivo de permitir una participación más directa de la ciudadanía en la designación de sus candidatos.

Con todo, más allá de los cálculos electorales de los partidos o coaliciones, ningún sector político se puede sentir como vencedor después de tan bajísima participación ciudadana como la del domingo pasado.  El voto voluntario abre un reto para el mundo político en su forma de hacer política y de acercarse a una ciudadanía cada día más informada y más opinante, para lo cual están obligados a modificar la oferta programática de los partidos, pero principalmente la manera de hacer campaña de sus candidatos.  

El próximo reto serán las parlamentarias y presidenciales del 2013, que producto del voto voluntario serán muy competitivas, donde cada conglomerado, partido y candidato tendrá que descifrar y convocar a sus electores a votar.

UNETE



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