Lo imposible de J. A. Bayona

... o de como el cine español está empezando a interesarme. ¡Un peliculón! No sé si me estoy volviendo sensible, pero cada vez me emociono más, y en esta estuve llorando bastante. Porque el título está muy bien puesto, la verdad, y después de verla entera y sabiendo que son hechos reales y que todo podía haber acabado de otra manera (como acabó para otros personajes o peor: personas reales)... Al principio, hay una conversación entre el matrimonio protagonista en la que él (Ewan MGregor) le cuenta a su mujer (Naomi Watts) que le preocupa que le echen del trabajo, y cómo van a mantener a sus tres hijos. Unos minutos después tiene lugar el tsunami de Thailandia: es algo que cambia radicalmente la escala de valores. Decía C. S. Lewis que el dolor es el altavoz con que Dios despierta a los hombres, dejando al margen consideraciones espirituales (que tampoco aparecen en la película) y que esto se puede interpretar en un sentido pro-divino y anti-Dios, en el otro; podemos coincidir en que el sufrimiento deja al descubierto cómo somos en el fondo: y lo cierto es que los protagonistas son de descubrirse la cabeza, un magnífico guión para el director, que no necesita más añadidos que los efectos especiales y la interpretación de los actores. No quiero quitar el mérito, porque considero que el transmitir todo lo que he dicho (procurando no destripar la peli) es un arte, precisamente el arte del cine. Mi conclusión es que es una buena película, absolutamente recomendable.

 

... o de como el cine español está empezando a interesarme. ¡Un peliculón! No sé si me estoy volviendo sensible, pero cada vez me emociono más, y en esta estuve llorando bastante. Porque el título está muy bien puesto, la verdad, y después de verla entera y sabiendo que son hechos reales y que todo podía haber acabado de otra manera (como acabó para otros personajes o peor: personas reales)... Al principio, hay una conversación entre el matrimonio protagonista en la que él (Ewan MGregor) le cuenta a su mujer (Naomi Watts) que le preocupa que le echen del trabajo, y cómo van a mantener a sus tres hijos. Unos minutos después tiene lugar el tsunami de Thailandia: es algo que cambia radicalmente la escala de valores. Decía C. S. Lewis que el dolor es el altavoz con que Dios despierta a los hombres, dejando al margen consideraciones espirituales (que tampoco aparecen en la película) y que esto se puede interpretar en un sentido pro-divino y anti-Dios, en el otro; podemos coincidir en que el sufrimiento deja al descubierto cómo somos en el fondo: y lo cierto es que los protagonistas son de descubrirse la cabeza, un magnífico guión para el director, que no necesita más añadidos que los efectos especiales y la interpretación de los actores. No quiero quitar el mérito, porque considero que el transmitir todo lo que he dicho (procurando no destripar la peli) es un arte, precisamente el arte del cine. Mi conclusión es que es una buena película, absolutamente recomendable.
(Vía)

UNETE



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