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Exige el Vicepresidente que los servicios de salud no pueden tener “barreras de acceso de tipo administrativa, económica ni geográfica”, de tal modo que debe existir un camino expedito para que quienes demanden los servicios de salud puedan recibirlos sin obstáculos, dilaciones ni mucho menos, negaciones.De igual forma, Garzón manifiesta en la misiva que su anhelo “es que todos los colombianos puedan disfrutar el mismo trato digno” que le han brindado en su condición de paciente, y así quienes lo requieran, puedan contar con “el pleno disfrute de los avances técnico-científicos que la ciencia médica ha desarrollado”.En síntesis, el Vicepresidente, a través de la citada carta, hace una contundente defensa de la salud como derecho, que se preste sin ningún tipo de discriminación y enfatiza la responsabilidad del Estado de garantizar que los colombianos tengan tanto el acceso debido a la atención curativa de sus padecimientos físicos, como a los servicios de promoción de la salud y prevención de la enfermedad para que sean identificados factores de riesgo que amenacen la condición de salud y se puedan detectar enfermedades de manera precoz.En esencia los servicios de salud deben ser prestados a los pacientes cuando se necesitan y no cuando los autorizadores discrecionalmente lo permiten; la salud es un derecho, como dice el Vicepresidente y como efectivamente es, no es un favor y no debe obedecer a la “buena voluntad” de quienes manejan los recursos.Pero también el país conoció un editorial de un diario capitalino en el que invitaba a los lectores a encontrar la solución a los problemas de salud en donde realmente están y no a encontrar “la calentura en las urgencias”. Consignaba dicho editorial que los organismos de control debían dejar de estar buscando protagonismo con titulares anunciando “investigaciones exhaustivas”, así como que ninguno de ellos había sido “capaz de reconocer públicamente que la calentura no está en las salas de urgencias, sino que hay que buscar la fiebre en la crisis profunda y estructural del sistema de salud”, y manifestaba que el remedio consistía en “lanzar propuestas sensatas y ser audaz en las soluciones”.Al respecto parece el editorialista desconocer las labores que se han venido haciendo en algunos de estos órganos que en anteriores administraciones nunca hicieron nada y permitieron que la situación en el sector salud llegara a los extremos que hoy existen, como también parece desconocer que no son funciones de estos órganos proponer reformas al marco legal vigente en salud...las funciones de estos órganos de control son otras. Bajo ninguna circunstancia se puede desconocer la responsabilidad de quienes deben y tienen que presentar y gestionar en los escenarios pertinentes las propuestas y las reformas para el sector salud...los órganos de control están para controlar efectivamente a sus vigilados y deben hacer públicas sus actuaciones."Sobre una carta y un editorial"(http://ulahybeltranlopez.blogspot.com/2012/10/sobre-una-carta-y-un-editorial.html)(Publicado en http://www.elheraldo.co/ y en EL HERALDO, el lunes 29/octubre/2012)(http://www.elheraldo.co/opinion/columnistas/sobre-una-carta-y-un-editorial-87265)Por Ulahy Beltrán Lópezubeltran@hotmail.comtwitter: @ulahybelpez