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Los Riesgos del Asbesto


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26/10/2012


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   El asbesto o amianto se conoce junto con algunas de sus propiedades, como la resistencia al calor, desde el año 2500 a.C., pues ya lo usaban los alfareros finlandeses. Los griegos lo llamaron amianto, que significa "inextinguible", término que aún se usa sobre todo en los países del Mediterráneo. Es el nombre que se usa para designar a un grupo de seis minerales metamórficos fibrosos constituidos por silicatos de hierro, aluminio, magnesio y calcio, entre otros. Son fibras que varían en longitud y pueden estar alargadas como bastones o curveadas como uñas. No hay una representación molecular exacta debido a esa constitución de mezcla química. 

   Las fibras minerales son las siguientes:

     - Amosita (Amianto Marrón).

     - Crisotilo (Amianto Blanco).

     - Crocidolita (Amianto Azul).

     - Tremolita.

     - Actinolita.

     - Antofilita.

   Los asbestos son fibras con unas excelentes propiedades: aislantes, mecánicas, químicas y de resistencia al calor y a las llamas. Además tienen un relativo bajo coste, lo que puede explicar sus numerosas aplicaciones industriales, así como el hecho de que figure en la composición de muchísimos productos o acabados industriales. Con la excepción del Crisolito, las demás fibras de amianto son muy resistentes a los ácidos y a los álcalis y todas se descomponen a altas temperaturas.

   En 1828 Estados Unidos consigue la primera patente conocida sobre el asbesto, para utilizarlo como material aislante en las máquinas de vapor. La primera fábrica textil de asbesto comenzó su producción en 1896. A partir de entonces, y durante todo el siglo XX, han aparecido multitud de aplicaciones y en la actualidad se conocen unas 3.500. Estas fibras se usan para la fabricación de una gran cantidad de artículos; se usan principalmente en techos, en los "cielos" de las habitaciones y en pisos; también en productos de papel, productos cementantes, autopartes (embragues, frenos y componentes de transmisión de automóviles), materiales textiles termoresistentes, tanques para almacén de agua, empaquetaduras y revestimientos. Algunos productos de Vermiculita o de talco pueden contener asbesto. El Crisolito ha venido siendo la forma más utilizada en la industria y en la construcción y representa el 95 % de la producción mundial. Le siguen en importancia la Crocidolita y la Amosita, teniendo un uso muy limitado las otras tres variedades.

   Éste puede entrar al aire y al agua a través de los depósitos de rocas o por medio del desmenuzamiento de los artículos producidos con este material. Las fibras más pequeñas pueden permanecer suspendidas en el aire por largo tiempo antes de que se depositen en el suelo o sobre alguna otra superficie. Las fibras largas tienden a depositarse más rápidamente. Estas fibras de asbesto no pueden moverse del suelo pero tampoco se descomponen en otras sustancias, es decir, pueden permanecer sin cambio alguno por muchas décadas o un tiempo aún mas largo. Aunque normalmente no es nocivo, uno puede exponerse en diferentes situaciones, provocando riesgos para la salud. Se considera que, actualmente, el riesgo más elevado de exposición al amianto es el de los trabajadores que participan en tareas de "desamiantado" y el de los que, durante su trabajo, encuentran amianto de improviso, en particular en mantenimiento y reparación de edificios, buques y trenes. Se tendrá en cuenta su uso deliberado o no, evaluando su riesgo a su exposición, actuando en ambos casos en consecuencia.

   El asbesto afecta principalmente a los pulmones. Los cambios en las membranas que rodean a los pulmones son efectos comunes en trabajadores expuestos al él. Y aunque estos efectos suelen encontrarse en gentes que viven cerca de las áreas con altos niveles de asbesto, no son tan serios en los residentes como en los trabajadores. El respirar altos niveles de asbesto puede resultar en un lento crecimiento de tejido cicatrizante en los pulmones y en las membranas que rodean a los pulmones. A esta enfermedad se le denomina “Asbestosis”. La gente que lo padece tiene la respiración entrecortada, a menudo con tos y a veces manifiestan un "crecimiento" del corazón. Ésta es una seria enfermedad que eventualmente conduce a las personas a la incapacidad o a la muerte. Un estudio de la Asociación Americana del Pulmón (American Lung Assocation), estima en un total de 3.922 personas fallecidas de asbestosis entre 1979 y 1996.

   Pero el asbesto además de sus efectos tóxicos sobre el aparato respiratorio, también se le considera una sustancia carcinogénica, es decir, que se trata de una serie de compuestos que producen cáncer. Hay dos tipos de cáncer causados por la exposición a altas concentraciones: el cáncer del tejido pulmonar y el Mesotelioma, un cáncer de la membrana que rodea los pulmones y otros órganos internos. Ambos tipos son mortales. No se desarrollan inmediatamente, sino que se manifiestan después de varios años. La interacción entre el humo del tabaco incrementa las oportunidades de que este tipo de personas desarrollen el cáncer. El respirar este material incremente también las oportunidades de tener otros tipos de cánceres en otras partes del organismo, como el estómago, intestinos, páncreas, esófago y riñones.

   Se desconoce que tanto cáncer se produce al ingerir asbesto. Algunas personas que han estado expuestas a las fibras a través del agua de bebida, presentan una mayor tasa de muerte por cáncer de esófago, estómago e intestino. Sin embargo, no se sabe si eso se debe al asbesto o a otro factor. Los Rayos X no pueden detectar las fibras, pero si pueden detectar tempranamente algunos signo de la enfermedad en los pulmones causada por él. Algunas otras pruebas (scan CAT) son útiles para detectar cambios en los pulmones. También hay pruebas para medir la presencia en la orina, heces fecales, flemas y materiales mucosos arrojados por los pulmones; aunque solo indicarán la exposición en niveles superiores al promedio, no indicarán si uno experimentará en el futuro efectos en su salud.





Etiquetas:   Medio Ambiente   ·   Salud   ·   Asbesto

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