
. Tampoco se le da muy bien el hilvanar juntas más de tres palabras, ni porque se las pasen apuntadas en un papel.
Descartando, para alegría del sistema educativo mexicano, que esté buscando chamba en el gabinete del presidente electo Enrique Peña Nieto, concretamente la Secretaría de Educación, a la que por supuesto que ya le había echado ojo y diente, la lideresa magisterial desdeñó de mala forma tal posibilidad, al asegurar que ella ni está buscando puestos, ni es “sirvienta de nadie”. Quién sabe por qué el desdén de la maestra en su alocución durante el arranque del sexto congreso nacional del SNTE en la Riviera Maya la semana pasada, pero provocó airadas reacciones de funcionarios públicos del sistema educativo, que se sintieron aludidos por el despectivo comentario. Alguien le habrá hecho notar a doña Elba su torpeza, pues rápidamente se disculpó y dijo que lo que dijo, lo dijo “sin intención”. Huyendo de Rosarito, Baja California, sede original del cónclave magisterial que amenazaba con ser “reventado” por la disidencia sindical, Elba Esther echó mano del “Plan B” y sin reparar en gastos --dinero es lo que le sobra y no lo disimula-- trasladó rápidamente el congreso y a sus 300 delegados a un hotel de la Riviera Maya, donde el evento se desarrolló durante tres días, en los cuales la maestra recibió desde besos y ovaciones de sus devotos representados, hasta la ratificación para permanecer un sexenio más al frente del SNTE. La Secretaría de Educación no se le hizo, es claro. Y que la negociación con el próximo presidente de México falló, también lo es. De ahí que decidiera permanecer otro tiempo en el liderazgo magisterial. Porque si quedarse sin chamba es malo, quedarse sin poder, peor. Mala para ocultar su molestia por los beneficios no obtenidos directamente --falta ver cuántas y cuáles dependencias le puedan concesionar--, Elba Esther marcó su raya con Peña Nieto. Ante el rebaño sindical, le espetó airada al presidente electo que no se van a arrodillar y que “habrán de revisar” la relación con el poder y los partidos políticos. Ofreció apoyo y respeto, “pero sin rubores”, advirtió. Y finalmente, la gran vacilada, de quien está aferrada al hueso desde hace 23 años… y va por seis más: “En el SNTE ya no caben los líderes morales, ni vitalicios”. ¿Y ella, qué se supone que es? *********** LA PREGUNTA SIGUE en el aire: ¿Hasta cuándo Julián Ricalde Magaña, presidente municipal de Benito Juárez, se va decidir ir contra la administración de su antecesor, Gregorio Sánchez Martínez, para que responda por los más de 229 millones de pesos que hacen falta en las arcas municipales? Si no es temblor de mano lo que padece Julián, algo muy íntimo, que él es el único que sabe, es lo que lo detiene para proceder penalmente --no se merecen otra cosa-- contra “Greg” y la voraz pandilla con la que saqueó el municipio. Hasta ahora y a medio camino de su administración, Ricalde sólo procedió a la inhabilitación de Sánchez Martínez para que éste no pueda ocupar cargos de elección popular en los próximos años, pero lo hizo por no presentar una simple declaración patrimonial y no por el grave faltante de recursos en agravio del gobierno de Benito Juárez, que hasta la fecha no aparecen. Ni los culpables tampoco. *********** Y MIENTRAS LO inhabilitan --cosa que lo debe tener muerto de risa, cuando ni la cárcel se lo impidió--, “Greg” Sánchez asoma de nuevo la cabeza en la política. Sigue, sin problemas, involucrado en proyectos futuros aprovechando a su yerno, el diputado Alejandro Luna, quien le sirve de esquirol para arremeter desde el Congreso en contra el edil benitojuarense, al que ya amagó con un juicio político. Es más que evidente que “Greg” aprovechará todas las herramientas que estén a su alcance para tratar de pasarle la factura a Julián Ricalde y cobrarle cada una de las traiciones que, considera, su sucesor en el trono municipal incurrió. Pretextos y más pretextos, lo cierto es que ya pasó un año y medio y no existen acciones legales en contra de él o los culpables del desfalco de 229 millones de pesos para obra pública obtenidos en 2010. Desde que inició la administración ricaldista, las evasivas ante el cuestionamiento siguen siendo las mismas: “Estamos trabajando en ello”. El fraude cometido a la Comuna, sigue en el aire. Desde la semana pasada, Ricalde viene prometiendo que revelará las acciones legales que emprenderá en contra de los involucrados en el saqueo al Ayuntamiento el pasado trienio --del cual él formó parte también--, pero invariablemente, día tras días, la respuesta es la misma: “Mañana… mañana”. *********** SI BIEN EN los municipios con gobiernos priístas las autoridades locales se han sumado decididamente a los programas estatales de asistencia social y obra pública que encabeza el gobernador Roberto Borge a través de las llamadas “brigadas del bienestar”, hay que destacar que dos de las figuras políticas más movidas en cuanto al seguimiento y aplicación de dichas acciones son, en Solidaridad, el presidente municipal Filiberto Martínez y en Benito Juárez, el dirigente municipal del PRI, Paul Carrillo. Muy cerca de ellos, separando su tiempo como funcionarios públicos y representantes de organizaciones políticas, se ve al tesorero municipal solidarense, José Luis Toledo y al líder de los jóvenes revolucionarios del estado, Juan Carrillo. La premisa es la misma impuesta por el alto mando político de Quintana Roo: Trabajando juntos, se hacen más y mejores cosas. *********** LA BUENA NOTICIA para el gobierno de Othón P. Blanco es que los diputados del estado podrían dar “luz verde” a la solicitud del préstamo por 272 millones de pesos que, para no ahogarse en el mar de deudas y gastos operativos de la Comuna, ruega, suplica, el que a la fecha se ha ganado a pulso el lugar como el peor alcalde que haya tenido el municipio capitalino: Carlos Mario Villanueva Tenorio. Y esto, a duras penas y porque el tesorero municipal, Joel Sauri Galué, compareció el pasado martes para explicar a detalle a los legisladores el destino que habrá de tener dicho dinero y al parecer los convenció. La mala noticia, sin embargo --para “Marito”, por supuesto--, es que el dinero, de ser autorizado por el Congreso, saldrá etiquetado exclusivamente para pago de deudas y garantizar sueldos de empleados, por lo que el manirroto júnior Villanueva no tendrá ni tantito “chance” de, como dicen, darle una pellizcada al pastel. *********** MIENTRAS LA “CHIQUILLADA” perredista local insiste en confrontar cuanta acción de gobierno ejerce en los que considera “sus municipios”, el gobernador Roberto Borge Angulo departió amenamente hace unos días en la capital del país con el líder nacional del PRD, Jesús Zambrano y con los diputados federales del mismo partido, Silvano Aureoles Conejo y Miguel Alfonso Raya, coordinador y vicecoordinador de la bancada en la Cámara Baja, con los que no sólo afianzó puentes de comunicación y entendimiento político, sino que demostró que aunque séase oposición de uno u otro lado, la civilidad y la madurez pueden sentarse a la mesa. Hace bien Borge en tratar con los grandes, los que están a su nivel. A los enanos, hay que dejarlos ahí donde están, abajito. Porque si no, se le crecen. E-mail: jcastro_noriega@hotmail.com