.
Para ello el nacionalismo se vale de la historia, la
cultura y la educación como instrumentos de cohesión y de proyección de
identidades nacionales colectivas que asumen la representación del pueblo.
El nacionalismo establece una ideología fundamentada
en los factores esenciales de la identidad y su transformación en fuente de
poder, constituyéndose como la “religión nacional” del Estado moderno.
El nacionalismo deriva de un proceso histórico
vinculado a la formación de la nación moderna. Por tanto, su existencia se
encuentra vinculada a la formación, consolidación y generalización del modelo
de Estado nacional
El origen del nacionalismo viene establecido por el
análisis histórico a través de una serie de precedentes:
- Formación de
economías nacionales. Esto implicará un paso del feudalismo al capitalismo.
- Consolidación
de las monarquías medievales (Hegel, Fichte). Esto supuso la reunión de la
pluralidad de poderes territoriales de las monarquías en detrimento de la
poliarquía medieval y el universalismo eclesiástico.
- Tesís de
Locke, Rousseau y Kant. Establecen una preocupación por hacer compatible la
libertad de la persona en el gobierno de la colectividad en la que se integra.
Nacionalismo político
El nacionalismo político establece dos vías para
relacionar al individuo y la comunidad:
- Voluntad.
El fundamento de la nación radica en la voluntad de los individuos que la
integra. Entendido una voluntad determinada por el individualismo posesivo y la
libertad económica.
- Identidad.
Esta identidad viene data por su vinculación a la ley común.
Sieyès define
la nación como un cuerpo de asociados que viven sujetos a una ley común, y
representados por la misma legislatura.
Como conclusión Ernest Renan citó:
“La existencia de una nación es, si me
disculpan la metáfora, un plebiscito cotidiano, de la misma manera que la
existencia del individuo es una perpetua afirmación de la vida.”
La nación, no obstante, no es algo eterno. Es una
categoría histórica fruto de una consciencia moral que se legitimaría por la
voluntad de las personas.
Nacionalismo cultural
La nación cultural nace como una respuesta al
cosmopolitismo abstracto y uniformador del pensamiento racionalista.
Para Vico y Herder la
historia, las costumbres, la religión, la cultura y la lengua eran rasgos
diferenciales que daban al pueblo identidad y permanencia.
Stuar Mill en
su obra: “Consideraciones sobre el gobierno representativo” define
a la nacionalidad como la reunión de hombres atraídos por simpatías comunes que
no existen entre ellos y no con otros hombres.
Sin embargo, añadía que tener la misma lengua,
cultura o religión facilitaba la comunicación entre ellos y favorecía el
sentimiento de pertenencia a una misma comunidad.
Por tanto, el derecho de las nacionalidades que
deriva de la inviolable legitimidad del ejercicio de la libertad individual,
comprende también el límite de la injusta expansión de una nación en detrimento
de otras, y no implica la obligatoriedad de constituir una nación política si
está fuera la voluntad de sus miembros.
Nacionalismo jurídico
El Estado es un ordenamiento jurídico que constituye,
define y regula los elementos del Estado como organización social: el
territorio, la población y el gobierno.
El nacionalismo jurídico, por tanto, es el conjunto de
personas que están vinculadas por ley como ciudadanos de un Estado.
El derecho garantizaba la ciudadanía y pertenencia a
un Estado, y hace de la nación jurídica una realidad cultural con una voluntad
política común.
El nacionalismo y sus acepciones
La obligatoriedad del individuo a pertenecer a una
nación de forma jurídica y la inevitable vinculación con su comunidad cultural
necesita complementarse de la voluntad subjetiva de sentirse miembro del Estado
nacional.
El nacionalismo estatal posee una serie de
nacionalismos internos que pueden impedir que un Estado se convierta plenamente
en nación. Esto ocurre en Estados como España donde existe más de una
conciencia nacional.
Estos nacionalismos de oposición nacen históricamente
como imágenes especulares de un Estado- nación constituido, y alcanzan un
determinado nivel de reconocimiento jurídico.
Tipologías del nacionalismo:
1) Estado
Nacional Cohesionado. Esto se produce cuando un Estado o nación
jurídica se corresponde con la nación cultural y política, y sus ciudadanos se
sienten miembros de esa comunidad.
2) Pannacionalismo
o Nacionalismo supraestatal. Esto se produce cuando la nación cultural
y jurídica coinciden, pero el ámbito territorial es mayor.
3) Estado
plurinacional. Esto se produce cuando la nación jurídica abarca una
sociedad plurinacional o se produce una asimilación de la cultura dominante.
4) Estado
pluriétnicos. Esto se produce en aquellos Estados plurinacionales en
los que la nación jurídica no coincide con la cultural y le falta la
legitimación política. Esto se da principalmente en el Tercer Mundo y se
resuelve por vía autoritaria.
Charles
Tilly ha señalado que en los últimos 500 años
han acaecido tres hechos extraordinarios:
1- La
constitución de Europa en Estados nacionales con fronteras bien definidas y
relaciones mutuas.
2- Este
sistema de configuración europea se ha difundido virtualmente al mundo entero.
3- Una
serie de Estados ponderantes han ejercido su influencia sobre la organización y
el territorio de Estados nuevos.
La formación de los Estados nacionales sólo puede
comprenderse analizando los procesos de coacción interna y guerra externa. El
factor externo de la guerra influiría de forma creciente y anteponiéndose a los
factores internos de la constitución de nuevos Estados nacionales a partir de
los condicionantes establecidos por las grandes potencias del momento.
A partir de esta premisa, se podrían enumerar cinco
fases constitutivas del sistema de Estados nacionales:
1) Los
tempranos Estados nacionales surgieron como un modelo del original Estado
moderno (Gran Bretaña, Francia)
2) La
independencia de EE.UU. y el nacimiento de nuevos Estados nacionales a
consecuencia de la secesión de las colonias americanas.
3) En
Europa se produce el surgimiento de nuevos Estados nacionales mediante la
unificación de su territorio (Alemania, Italia)
4) Generalización
del modelo de Estado- nación al resto de continentes en el período de
entreguerras.
5) La
caída del Imperio Soviético provocó la generalización mundial del modelo de
Estado- nación.
La extensión del modelo nacionalista a las sociedades
del mundo subdesarrollado cuya creación del Estado había sido impuesta por el
colonialismo tan solo pudo mantenerse a través de la opresión de las
poblaciones respectivas, lo que desembocó en Estados regidos por sistemas
autoritarios.
La división del mundo en Estados nacionales no sólo no
ha superado la época nacionalista, ni ha resuelto los conflictos nacionales,
sino que estos perviven, resurgen o aparecen como nacionalismos de oposición.
Eric Hobsbawm ha
predicho el fin de la era nacionalista debido a que el sistema de Estados
nacionales no tiene capacidad para regular los procesos trasnacionales o para
afrontar retos decisivos como la explosión demográfica
Por otra parte, Greenfeld es
partidario de que en esta época se está produciendo una mutación nacionalista
que implica el fin de una época pero no la conclusión de una era.
Relación Nacionalismo – Federalismo
Por
lo general todos los Estados nacionales han encontrado en el Nacionalismo la
ideología legitimadora de la nación como depositaria de la soberanía y como
sujeto de la autodeterminación. Esto hace que el federalismo quede relegado a
la subordinación como instrumento de construcción del Estado nacional.
Pensadores
como Frantz y Cattaneo contemplan el
federalismo como la posibilidad de organizar el régimen liberal- democrático
más allá de las fronteras del Estado- nación, y como un instrumento de descentralización
y democratización del poder estatal.
Esto
se aprecia en EE.UU., donde los criterios histórico- teóricos establecieron un
Estado nacional asumido en el modelo federal y basado en la nación como unidad
cultural, entidad soberana, y carácter simétrico en la organización y
distribución del poder.
El
redescubrimiento liberal- democrático del nacionalismo ha derivado en una
neutralidad constitucional y el reconocimiento y amparo de la diferencia de las
identidades colectivas, culturales y nacionales a través de la dignidad de
igualdad de derechos y libertades de los ciudadanos.
En
la actualidad se está produciendo una tendencia federalizante basada en cuatro
aspectos claves:
1. Establecimiento de un Estado supraestatal con
una soberanía compartida.
2. Establecimiento de una seguridad compartida
basada en el monopolio de la fuerza
3. Establecimiento de una pluralidad de las
instituciones subestatales y supraestatales en detrimento de las instituciones
centrales del Estado.
4. Reconocimiento del multiculturalismo.