Quiero iniciar el introito de este comentario con la manida y recurrente frase de ‘suceden cosas que nunca dejan de sorprendernos’. Y es que en España suelen darse casos y cosas estrambóticas, insólitas, y esperpénticas. Además, estos sucesos pueden ser oportunos o desafortunados, dependiendo del origen y circunstancias de quienes o donde se generan. Dependiendo de quién sea el actor que se pronuncie a favor de ‘catalanizar’ o ‘españolizar’, los juicios y las pedorretas son dispares. Lo que para unos resulta insultante y escandaloso, para otros supone normalización educativa.



