Dicen los políticos que la voz del pueblo es voz de Dios, en ese razonamiento hay que tomar la percepción ciudadana como una verdad, en este caso, como una escalofriante realidad porque los resultados que se ofrecen por la última encuesta difundida por el Instituto Nacional de Estadística e Informática, el INEGI, no dan lugar a pensar en algo menos.



