Iniciativa de Ley de Contribuciones de Mejoras para los Municipios
Confesiones.
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Antes de solicitar
licencia como Diputado local, José Alberto Alonso Ovando actualmente Director
General de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Estado, presento un
grupo de iniciativas, dentro de las que destaca la que se refiere a la Ley de Contribuciones
para Mejoras de los Municipios.
Dicha iniciativa será
analizada y discutida en el Congreso del Estado en este periodo, lo que ha dado
ya pie a su exposición y por ende a su respectiva interpretación y alcances.
La propuesta no ha estado
exenta del contraste, toda vez que a falta de comprensión del sentido de la
misma, se han generado voces discordantes que señalan que significaría una
carga impositiva adicional para el ciudadano.
Porque en primera
instancia, pareciera que se trata de cargarle el costo al habitante de la zona
objeto del desarrollo de una inversión pública, lo cual es esencialmente
correcto, pero con características que bien vale la pena analizar a
continuación.
En estricto sentido la
iniciativa si establece que los propietarios de predios de la región donde se
llevarían a cabo determinadas obras, participen con una aportación, que se
estipulara en cada caso, un porcentaje del monto, así como tiempos de pago.
Lo cual no significa ni
que todas las obras, ni que todos los habitantes de una comunidad tengan por
obligación que asumir el financiamiento, es decir estamos hablando de un
instrumento para casos específicos.
Para poner un ejemplo
práctico, quienes son propietarios de predios en una región de la ciudad de
Cancún, no tienen que pagar lo que se haga en el centro de la ciudad.
En contra parte cuando
se plantean proyectos que van de la mano de una inversión privada mayor, los
gobiernos municipal y estatal tienen que dotar de la infraestructura y los
servicios para su consecución.
Es en estos casos en
donde la iniciativa se orienta a promover la participación de los grupos
desarrolladores a efecto de contribuir en una parte, si bien qué es
responsabilidad oficial, pero de lo cual obtendrán grandes beneficios.
Recientemente en la
ciudad de México, el gobierno de la ciudad y grupo Carso, propiedad de Carlos
Slim, efectuaron una dinámica muy similar a lo que se expone.
Para poder gestionar
algunas obras correspondientes a un importante desarrollo comercial y
habitacional en la zona de Polanco, la empresa convino con la autoridad, la
realización de una muy substancial aportación para llevar a cabo obras de
infraestructura pública.
De hecho en este caso en
particular, el gobierno de la ciudad las diseño y superviso, mientras que la
empresa se encargo de ejecutarlas de común acuerdo, lo que al final de cuentas
se consolido como un mecanismo ágil y eficiente, que reporto como esta visto,
enormes beneficios.
En Quintana Roo resulta
común que el desarrollo de inversiones privadas de gran magnitud, obliguen a
las autoridades a realizar grandes esfuerzos de inversión para acompañarlas, lo
que presupuestalmente limita otras acciones de carácter social.
Estamos hablando de
hacer obras de infraestructura en zonas de nuevo desarrollo, sin que esto
implique re direccionar recursos que ya estuvieran comprometidos en obras de
beneficio social.
Lo que esta iniciativa
busca entonces, es un respiro para las finanzas municipales sobre todo y de las
estatales, en materia de inversión en nuevos desarrollos, para no desatender
zonas deprimidas que requieren urgente atención.
De esta forma, la
autoridad tiene una alternativa para apoyar los desarrollos privados sin que
esto limite su capacidad de operación y finalmente no se detenga el avance de
los mismos.
Visto así, evidentemente
el sentido cobra una dimensión muy diferente, ya que no se trata bajo ningún
concepto de perjudicar a los sectores menos favorecidos para apoyar a los que
si tienen esa capacidad.
Por el contrario es una
herramienta que significa equilibrio y de esta forma se genera un instrumento
flexible que sirva tanto a la sociedad como al gobierno y que en su
implementación define modos de operación según la circunstancia.
De todas formas en la
iniciativa no se limita la posibilidad de que se puedan ejecutar obras
esenciales con el concurso ciudadano, como sucede en otras partes del país, si
estas se producen en el consenso entre la comunidad y su autoridad.
Los proyectos de
contribución para mejoras, tendrán pues que ser forzosamente acordados con la
población que se beneficie directamente con las obras respectivas.
No es pues un impuesto,
ya que no es de observancia general, al contrario es un mecanismo que defiende
los impuestos que tributan los contribuyentes, ya que se les asegura que no
serán usados en obras u acciones que se orienten al beneficio de una sola parte
de la población.
En conclusión el cobro,
que se aplique por las mejoras, independientemente como apuntábamos al
principio, del monto y tiempo, se dirigirá a los propietarios de inmuebles que
previa concertación con el municipio, van a ser remunerados de manera directa,
toda vez que las obras incrementaran el valor patrimonial de sus inmuebles.
La formula tiene como
objetivo la posibilidad de permitir a los municipios poder priorizar y hacer
mas obra pública, administrar más eficientemente sus recursos y poder detonar
desarrollo, sin que esto infiera crear impuestos.
Lo que se rompió en
Acción Nacional.
La derrota es huérfana y
la victoria tiene muchos padrinos, de cualquier manera ante el fracaso siempre
se experimenta una necesidad de culpar a alguien, no necesariamente al
responsable, incluso de caer en un estado de negación.
Sea cual fuera el caso,
al interior del Partido Acción Nacional, hoy el sentimiento de la derrota es
mayor al de la culpa, pero este no transita en la autocritica, simple y
llanamente en las vías de la acusación y por supuesto del deslinde.
Ante los resultados de
la elección federal pasada, el escenario para los panistas es catastrófico, sin
embargo en vez de que se observen intentos de unificación, se ahonda la
división interna, no se plantean al menos hasta ahora, estrategias de
reorganización.
En ello median los
mensajes encriptados propios de la cultura política mexicana, que por cierto
dejaron de ser patrimonio del priismo, que se orientan a la búsqueda de
controlar lo que queda del partido.
Primero el presidente
del partido Gustavo Madero, que actúa como si no hubiera ocurrido nada para
evadir su propia responsabilidad, le achaca todas las fallas a Felipe Calderón
y abiertamente se contrapone a él, eso sin mencionar los enromes beneficios
económicos que recibió a través de los favores que tramito par la empresa
Farmacias Benavides.
Luego la candidata Josefina
Vázquez Mota, que materialmente desapareció después del proceso y que a su
vuelta no deja ver tampoco una predisposición hacia el futuro.
Planto a Calderón en la
develación de su foto como ex secretaria de Educación, con un pretexto menor,
que solo puede significar un rompimiento definitivo y definitorio.
Porque en Acción
Nacional algo se rompió y no hay a la vista un liderazgo capaz de reunificar
fuerzas en torno de un objetivo común, lo que queda son dos cosas, ir contra
Calderón y hacerse del control del partido.
En ello no importa si se
restañan heridas o se recogen pedazos para pegarlos, lo único que impera es
mantener la supremacía, porque al final de cuentas lo único que les queda es el
nada despreciable presupuesto asignado al instituto político y la designación
de candidaturas.
guillermovazquez991@msn.com
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