Los celos hacia la pareja, son una respuesta formada por un número de emociones (dolor, ira, miedo, sentimiento de pérdida...), pensamientos ("No soy tan atractiv@ como l@s demás...), y síntomas físicos(taquicardia, temblores, problemas digestivos...). Se dan hacia una persona que se considera valiosa para uno mismo, y es una situación muy dolorosa. La persona que sufre celos, lo pasa muy mal, ya que esos pensamientos intrusivos, la mayoría de las ocasiones los percibe como reales, aún cuando no haya una base objetiva que lo demuestre. Pero... ¿por qué aparecen los celos? generalmente se da la suma de una predisposición individual relacionada con la personalidad + una situación que actúa como desencadenante. En ocasiones puede darse el caso en que el celoso, en relaciones anteriores ha sido engañado, y por tanto, desconfía debido a sus experiencias; otro caso puede ser que la persona venga de una familia en la que uno de sus padres haya sufrido una infidelidad por parte del cónyuge, y esto desarrolle en el sujeto una actitud de alarma constante. Características principales de la persona celosa:- Baja autoestima.- Pérdidas afectivas en la infancia, debido a una educación excesivamente exigente: niños poco valorados y muy criticados.- Patrones afectivos mal aprendidos.- Dificultades para comunicarse y empatizar (ponerse en el lugar del otro).- Problemas con el control de impulsos, estrés.- Problemas de ansiedad e incluso depresión. Los celos llevados al extremos, denominados "Celos Patológicos", son muy peligrosos. A pesar de que la pareja demuestra su fidelidad, el celoso sigue sospechando de ella. Los psicólogos, en este caso, consideran que se trata de conductas anormales que indican desórdenes de la personalidad y que es fundamental trabajarlos, ya que llevados al extremos pueden desencadenar una reacción violenta que puede ser dramática (homicidio o suicidio). La terapia Cognitivo- Conductual, es la más recomendada para acabar con los celos, ya que trabaja al mismo tiempo los pensamientos y las conductas.



