. La palabra
significa Iluminados en latín. Se refiere a seres humanos que han recibido la
Iluminación, que algunos relacionan con una doctrina o enseñanza secreta, que
incluye un complot contra el estado o contra la iglesia, como insiste el ya
famoso Dan Brown. Pero se olvidan de que ese vocablo se relaciona también con
la iluminación mística o religiosa, que obtienen los miembros de los grados más
altos de las escuelas rosacruces y masónicas, como también los grupos de yoga y
del sufismo, que no tienen nada de conspirativos, como lo era la secta de
Baviera que usó ese nombre en el siglo XVIII.
En
realidad son iluminatis todos los profetas de las grandes religiones del mundo,
y también los grandes filósofos que han vivido experiencias supraconscientes en
la luz infinita. De allí que se puede considerar como iluminatis a seres como
Pitágoras, Platón, Empédocles, Aristóteles, Nának, Ibn Arabi, Mansur Al hallaj,
Gabriela Mistral, Jesucristo, Gautama, Moisés, Isaías, Salomón, Lao Tsé,
Mohamed, Gurdjieff, Paramahansa Yogananda, Mikao Usuí, Theilard de Chardin,
Martin Luther King, son iluminados de Dios, junto con Maimónides, Cordovero,
Martin Buber, Carl Gustav Jung y muchos otros.
Es
erróneo andar viendo conspiraciones por todas partes, muestra falta de ideas y
de cultura. Pero si que es correcto detectar que a través de los siglos los
sabios iluminados han luchado siempre contra la oscuridad, ya sea enseñando,
escribiendo o formando duscípulos como Jesús o como Pitagoras. Así se puede
hablar de una conspiración crística contra el demonio o el anticristo, o contra
la ignorancia y el pecado en todas sus formas.
Las
logias esotéricas verdaderas, no las lautarinas, no la de Baviera, es decir,
las masónicas y las rosacruces, o las logias teosóficas, o las antroposóficas,
tienen como fin la búsqueda y realización de la Verdad Divina en su sentido más
amplio y espiritual, incluyente y cósmico. Y también promueven el progreso
moral de sus adeptos, de modo que la iluminación no vaya a conducir a las
personas a ignorar la ética y a practicar un relativismo moral que está
lejos de representar el sentir de los profetas o de los videntes de todas
las épocas.
Tal
amoralidad de la iluminación o su realtivismo etico es propia de grados
inferiores de realización espiritual, de iluminaciones incompletas, o de la
influencia de demonios en la mente del supuesto iluminado. La biblia nos
advierte acerca de los falsos profetas y de los falsos maestros, y su
advertencia no es en vano. Hay que tomarla en serio. Los farsantes estarán
siempre al acecho de los ingenuos de la religión y de la política.
La
Diosa Atenea es la diosa de la sabiduría y de la mente. Nació adulta del
cerebro de Zeus, para decirnos que al nacer no tenía nada que aprender como lo
hacen las creaturas durante su proceso de crecimiento. Ya sabía todo y no
necesitaba de ir a la escuela.
Ella,
de pié sobre un libro, fue usada por los iluminatis de Baviera para
simbolizar su pensamiento, pero en realidad es el emblema de muchísimos
grupos de buscadores de la luz divina a través del tiempo. En los templos
masónicos está al oriente desde hace siglos, y en la película de Harry Potter y
la Piedra Filosofal aparece dos veces en la misma forma que la usaban los
adeptos de la secta iluminati de Baviera. La blanca lechuza de Harry es
puesta en dos escenas parada sobre tres libros. Una escena en la habitación
dormitorio de Harry en Hogwarts, y la otra sobre la mesa del comedor de
Hogwarts, y siendo acariciada por la Señora Minerva Macgónagall, cuyo nombre es
la forma latina de Atenea, es decir, Minerva.
Así
se debe entender, todos los buscadores de Dios o de la Verdad Universal han de
ser tocados por la Diosa de la sabiduría eterna (Sarasvati para los indúes). Y
su norte de luz cósmica ha de hacer que el respectivo iluminado, tras su
experiencia trascendente, ha de lucher contra la maldad en todas sus formas,
como Budha, Horus, Jesucristo o Harry Potter, pues la luz les es revelada para
iluminar al mundo y no para oscurecerlo.
Si.
Pues la palabra Luz "cósmica" nos dice que en griego la palabra
kosmos indica un mundo ordenado y embellecido por la ley divina y la
razón universal o el logos de Dios. De allí que la iluminación no es
amoral ni relativista ética. Debe conducirnos a un mundo mejor concebido
según la voluntad de Dios, revelada en las sagradas escrituras de
todos los pueblos de la tierra, pues fueron los grandes ilumindos los que
escribieron y preservaron tales libros, pálidas copias del libro eterno que
Dios ya puso en nuestros corazones desde el origen de los tiempos.