La emancipación de Hispanoamérica I: Interpretación del fenómeno emancipador
La emancipación de Hispanoamérica I: Interpretación del fenómeno emancipador
. Es entendido como un proceso único en el tiempo cuyo análisis entronca con una compleja interpretación histórica:
En sus inicios los Estados Hispanoamericanos se guiaban por una concesión de gesta nacional de connotaciones míticas cuyo culto a los héroes originaba la forja de la nación. Historiadores como Serrano indican que la proliferación de corrientes de debate marxista a partir de los años 60-70 originaron una serie de corrientes revisionistas alumbradas por los teóricos de la Independencia: a) Historia regional. Analiza los proyectos políticos surgidos en las distintas regiones, que no tenían por qué coincidir con el proceso emancipador. b) Movimientos preinsurgentes. Analiza las propuestas autonomistas sustentadas por los criollos, abriéndose el debate sí podían ser tomados como movimientos precursores de las independencias. c) Estructuras económicas ss. XVIII – XIX. Analiza la continuidad económica y social tras la independencia. d) Historia social. Analiza ideológicamente las distinciones entre los grupos populares y dirigentes para caracterizar las bases sociales de los rebeldes. Los análisis marxistas, de las escuelas de Annales o los teóricos del estructuralismo inciden en señalar una historia alejada de la oficial, la historia cultural, que analiza la emergencia de las clases populares y su participación en las luchas independentistas. A la luz de las citadas corrientes de interpretación surgió una interpretación clásica que enlazaba la independencia americana con los principios de la Francia revolucionaria, y que ha sido desmontada gracias a la tesis de John Lynch: 1- La revolución liberal fue un elemento crucial para el paso de España hacia la Modernidad y la emancipación del Imperio colonial. Guerra citó “comienza la irrupción de la Modernidad en una monarquía del Antiguo Régimen, y va a desembocar en la desintegración de ese conjunto político en múltiples Estados soberanos, uno de los cuáles será la España actual”. 2- La naturaleza del proceso tiene un concepto revolucionario que tan solo se puede atribuir al plano político e ideológico, debido a la persistencia de las estructuras económico- sociales. 3- Influencia del pensamiento político liberal español y las doctrinas de los escolásticos españoles que abogan por la supresión del Antiguo Régimen. Para finalizar, es imprescindible señalar un nuevo debate postulado por Hamnet, que ha gozado de escasa intervención historiográfica, incidiendo en la restauración del absolutismo fernandino en 1814 como elemento reactivador de la emancipación hispanoamericana. El retorno absolutista no dejo a la élite liberal americana más alternativa que la lucha definitiva por la independencia, reclamando el fin de la tiranía absolutista y colonial. Para cuando llegó el trienio liberal la emancipación era un proceso ineludible.