. A mi presidente se los suelen ocultar sus asesores
más cercanos. Muchos de esos ejemplos le ruborizarían”.
Ésta es una nueva prueba de cómo
la V Conferencia de Presidentes da para mucho, porque muchas son las
barbaridades pronunciadas por Herrera Campo, mi presidente, durante su
discurso. Lo peor de todo es que algunas de esas fueron asumidas por los demás
presidentes de comunidades autónomas, aunque lo hicieran simplemente por
conveniencia y por seguir en sus ‘machitos’. Nuevamente recuerdo que el desmonte
del discurso se hará desde la educación y las buenas maneras, como no podía ser
de otra forma.
Actualmente el déficit y la deuda
oscurecen el futuro de mi comunidad y de todas las demás. Controlar esas dos
‘bestias’ es una obligación ineludible y una necesidad inaplazable. La época de
los caprichos ya pasó y nos ha llevado a la situación que contemplamos a
diario.
Recuerde el lector que hubo unos
años (los conocidos como el “septenio negro” de Zapatero) donde se daba dinero desde algunos Ministerios
para auténticas barbaridades: estudio del clítoris (estudiado ya en 1927, por
primera vez), gays y lesbianas de Mozambique, hipopótamos del Congo,…Incluso se
dilapidaron inmensas cantidades de dinero en nombre de la mal entendida
democracia, la deteriorada igualdad y la ‘socorrida’ libertad, por poner
algunos ejemplos, etc.
Ha habido que darse cuenta de la necesidad de controles del déficit y de
la deuda reformando el artículo 135 de esa, como si antes no hubiera sido
imprescindible porque la norma no lo decía. Estamos ante una prueba de la falta de expertos que
asesoren a los gobiernos de las comunidades autónomas. Conocen la lección en
teoría pero la práctica no la dominan.
Al señor Herrera Campo, mi
presidente, se le llena la boca en el discurso de la V Conferencia con el
‘afán’ por garantizar los servicios públicos fundamentales, cuando estamos
comprobando a diario que la línea mantenida por todas sus Consejerías es la de
recortar, reducir, eliminar,…. Precisamente, recuperar el crecimiento económico
y el empleo en Castilla y León no pasa por hacer realidad esos verbos
mencionados.
Sobran ejemplos. A mi presidente se
los suelen ocultar sus asesores más cercanos. Muchos de esos ejemplos le ruborizarían.
Precisamente al disponer de información tergiversada, le hacen creer que vive en
‘el país de Jauja’ y ahí es donde aparece el ridículo en sus discursos y en sus
palabras. Por eso, hoy, vamos a citar una docena de ellos o alguno más, todos
del ámbito educativo, porque de otros ámbitos venimos citándolos estos días pasados
en este serial de artículos para desmontar el discurso mohoso, envejecido,
obsoleto y pisoteado que le escribieron sus cercanos a Herrera Campo, mi
presidente. Claro que peor sería si llegáramos a saber que lo había escrito él,
porque entonces habría que exigirle la dimisión ‘ipso facto’.
Dentro de la crítica al modelo
autonómico es cierto que ha habido muchas formas de gestionar, pero mi
presidente no debe pensar que ‘sus Ejecutivos’ han sido de los mejores, ni de lejos. Por eso
voy a aprovechar la ocasión para recordarle algunas de las atrocidades
cometidas en un asunto clave como es la Educación.
Amigo Herrera Campo, presidente
de mi comunidad autónoma: nunca antes se habían cobrado los servicios que
garantizan la conciliación de la vida familiar y laboral, como es el cado de
“Madrugadores” y “Tardes en el cole” o “Centros abiertos”. Le aseguro que en
este tema ‘se la han metido atravesada’.
A la mala gestión y pobreza de programas en el ámbito rural se une las
medidas atropelladas de hacer desaparecer el primer ciclo de la ESO de los CEIP
rurales donde estaba implantada. Sabe, igualmente, señor Herrera Campo que se
han cerrado comedores escolares por haber ajustado mal las plantillas. ¿Y qué
me dice del transporte escolar? ¿Acaso no se han reducido las líneas de
recogida de alumnado? ¿Sabe los problemas que eso ha acarreado? No creo que lo
sepa porque se lo ocultan, como casi todo.
Los recortes de su comunidad
también afectan a recursos materiales, desdobles, proyectos que ya estaban en
marcha, abusiva reducción (cercana al ahogo) de gastos de funcionamiento de los
centros públicos; paralización de la inversión en equipamiento e
infraestructuras, irregularidades en las partidas económicas destinadas a esos
centros públicos citados; incumplimiento de su propia normativa, lo que ya es
una constante y un claro desprecio a la ciudadanía y al contribuyente;
inexistencia de cobertura en las bajas del profesorado en toda la comunidad;
anulación de la oferta de empleo público; incremento de la jornada laboral;
eliminación de la paga extraordinaria, mientras se mantienen órganos y
organismos que apenas aportan nada necesario y sí suponen mucho gasto. A lo
dicho, añado que hay una elevada supresión de puestos de trabajo en los
centros, por mala planificación y torpeza de la propia Consejería de Educación.
Otro día citaré más barbaridades cometidas contra la Educación y, de forma
privada, le haré llegar varios de sus propios colaboradores y más cercanos.
Pero hay más barbaridades en su
discurso de la V Conferencia, señor Herrera Campo. Intentaré que el último
artículo para desmontar sus inexactitudes en ese discurso, coincida con la
‘bomba’ que saldrá en los próximos días sobre la variante de Guardo. Por
cierto, señor Herrera, ¿está localizada la persona que hizo la denuncia de las
irregularidades que se estaban cometiendo en Fomento? Le respondo: ni lo está ni llegará a saberlo
usted, porque sus cercanos también se lo ocultarán. Doy fe.
Jesús Salamanca
Alonso