El Banco Central de Japón nace oficialmente en 1882, luego de un intento frustrado de importar el sistema bancario nacional de los Estados Unidos. Fue entonces, cuando el gobierno japonés, decidió llevar a cabo la creación de un sistema bancario nacional similar al de Bélgica. Durante sus 125 años de vida, el Banco de Japón (BOJ) experimentó tres episodios de alta inflación, en los que la tasa llegó a superar el 20%:




