. Austria es un país curioso que
ha formado parte de grandes imperios y que también ha sido víctima de
ocupaciones externas. Pese a poseer un territorio no muy extenso frente a
países grandes como Alemania e Italia, Austria es una de las naciones más ricas
del mundo, con un ingreso per cápita superior a los 45 mil dólares, con una
economía social de mercado que ha equilibrado la relación entre la riqueza y
los beneficios sociales, y con uno de los índices de desarrollo humano más
elevados a nivel mundial.
La economía austriaca ha sido marcada por una fuerte dependencia del
mercado alemán, pero en los últimos años ha venido diversificando sus mercados
de exportaciones y ampliando sus relaciones comerciales, fundamentalmente
gracias a su incorporación a la Unión Europea. Con un sector de servicios muy
desarrollado, una fuerte industrialización y un posicionamiento comercial
estratégico, los austriacos han generado fuentes de ingresos estables que han
permeado hacia los diferentes estratos sociales, al igual que el trabajo es
accesible a la gente, por lo que generalmente las tasas de desempleo son más
bajas que en muchos países europeos. Además, algo importante es que a
diferencia de naciones poderosas que generan mucha riqueza pero mantienen a los
trabajadores en condiciones precarias, en Austria los trabajadores cuentan con
beneficios sociales, prestaciones, buenos salarios y condiciones de trabajo que
favorecen el buen desempeño, como el establecimiento de las 40 horas semanales.
Hay varios factores que contribuyen a que la riqueza sea distribuida en
forma más equitativa que en muchas naciones. Uno de ellos es el nivel educativo
de la gente, que hace que haya un equilibrio a la hora de tener oportunidades
de empleo y de crecimiento. De acuerdo a los datos del Ministerio Federal para
la Educación, las Artes y la Cultura de Austria, el 78% de la población rebasa
el promedio de escolarización obligatoria que establece la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). De esta manera, aseguran que la
mayoría de su población estudiará por lo menos durante 11 años y que un
porcentaje elevado llegará a las universidades y egresará con un título
profesional que le abra las puertas al mercado laboral. Invierten mucho en la
educación, se preocupan por la investigación y la innovación, y están
pendientes de mejorar su competitividad.
Otro factor importante es el turismo, que representa más del 10% del
Producto Interno Bruto (PIB) del país. Lo curioso aquí son las formas del
turismo que han sabido promover: desde el turismo de invierno, hasta el de
eventos y el rural. Un invierno a gusto, una convención o congreso, o la
comodidad de un hotel en el campo: estos son los atractivos que hacen que
millones de turistas lleguen a este país dispuestos de repartir su riqueza y
beneficiar a diferentes sectores de la sociedad.
Al igual que países como Suiza, Austria demuestra que poseer un territorio
pequeño y ser mediterráneo no son impedimentos para lograr progreso, desarrollo
y prosperidad para la gente. Y nos da pistas para pensar en nuestra realidad
paraguaya con miras a planificar lo que podemos hacer para minimizar los
escandalosos niveles de pobreza y exclusión que tenemos. Se debe hacer una
oportunidad de lo que poseemos: aprovechar la situación geográfica para
posicionarnos con más fuerza en el flujo comercial, promover el turismo a
partir de las bondades de la naturaleza y de los eventos que pueden concentrar
la atención de los países de la región. No sería mala idea promover el turismo
rural en la región chaqueña, a donde los europeos vendrían gustosos a disfrutar
de un ambiente natural que desconocen.
Un país pequeño como Paraguay necesita ser muy original, creativo y
competitivo si quiere sobrevivir dignamente en medio de economías más grandes
que oprimen y limitan. Y no basta con generar fuentes de crecimiento económico,
porque el resultado ya lo conocemos: enriquecimiento de pocos y marginación
para muchos. Hay que trabajar las bases para que además de hacer riqueza, la
distribuyamos mejor. Y eso sólo se logra mejorando el alcance y la calidad de
la educación de la gente. Empecemos por ahí.