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Cuando
la gente descubre que soy vegetariana la primera reacción es la
sorpresa: Ojos desorbitados y cara de desconcierto, donde casi puedo ver un gran
signo de interrogación. Algunas veces van
mas allá y mirándome de arriba a abajo (en modo
de escaneo) en busca tal vez de antenitas o alguna marca que
revele que vengo de otro planeta, me pregunta: pero, porque?, o mejor aun es
aquel que con aires de nutricionista experto me dice: ¿De donde
obtienes las proteínas que son tan importantes? Ya a estas alturas,
debo confesar que me hace gracia la situación, pero no siempre
fue así.
Decidí ser
vegetariana (como primer paso antes de alcanzar el veganismo) cuando en un
acto que yo llamo “descubrimiento”, las redes sociales y
la investigación por Internet, revelaron lo que a muchos no les
gusta ni siquiera imaginar: el sufrimiento y el dolor que padecen muchos
animales antes de llegar a nuestra mesa. Sentía que debía dar
el paso y así lo hice, sin mirar atrás.
Familia, ¡ahora soy vegetariana!
Para
mi fue fácil dejar de comer carne, para mi familia
fue desconcertante. Aun recuerdo cuando les comunique que ya
no consumiria ningún producto de origen animal. Mi mama lo tomo
con tranquilidad, incluso creo que no entendió la magnitud de
mi decisión hasta la siguiente incitación a cenar en su
casa. Cuando me vio solo comer ensalada y rechazar su plato principal, me dijo
con tono de asombro: “Ya no te conozco, ahora no se que voy a cocinar
la próxima vez” pero ya lo ha superado y hasta
compartimos información sobre el tema.
Todo
en la vida tiene su efecto y en mi casa mi inclusión al mundo vegetariano se
hizo sentir. Mi esposo es Ingeniero Agrónomo, especialista en producción animal
y amante de la carne. Imaginen las conversaciones que tuvimos en
torno a mis nuevos habitos alimenticios, en todas
las explicaciones argumentadas y sustentadas por anos universitarios
que intentaban hacerme ver mi supuesto “error”, solo dieron como resultado que
pensara que no todo en el matrimonio es un acto de dos, de todas formas,
comemos en platos diferentes.
Aun
estoy aprendiendo a vivir con el efecto que causa en mi entorno, el modo de
como llevo mi alimentacion: curiosidad de algunos, risas de otros,
incredulidad de muchos. Todo este proceso, (que aun no termina) me ha hecho
pensar en la importancia que le damos a la comida, mas allá de ser vital para
subsistir, somos capaces de juzgar a los demás por lo que comen. Parece mentira
como un acto tan individual puede muchas veces lograr tantas reacciones.
Una nueva mirada en el supermercado
Mi
vegetarianismo no solo se limita a lo que sirvo en mi plato, es un estilo de
vida y también lo he llevado a los productos que utilizo en mi casa. Mi primera
visita al supermercado ya oficialmente vegetariana, fue todo una odisea. Entre
con una lista de marcas y artículos con ingredientes de origen vegetal. Con
detenimiento busque para solo descubrir que estamos rodeados de materia prima
animal.
Para
mi, esa visita al supermercado fue un poco decepcionante, me di cuenta que la
mayoría de lo que consumimos o usamos a diario tienen ingredientes de origen
animal. Ya ha pasado algún de tiempo y desde entonces he encontrado productos y
hasta cadenas de supermercados que tienen secciones dedicadas a este tipo de
artículos libres de crueldad animal o “cruelty free”. A diferencia de lo que
pudieran pensar algunos, cuando voy de compras no me siento limitada a una
pequeña sección o al espacio de los vegetales, el truco esta en mirar mas allá
de la marca y descubrir que existen un montón de buenas opciones.
Vivimos
en una sociedad donde los animales estan mas presentes en los platos que en las
conciencias, donde la mayoría siente que come saludable y completo solo cuando
esta presente la carne (rojas o blancas), incluso muchos la consumen a diario y
la ven como su única fuente de proteínas y nutrientes, pero les tengo noticias
a los que piensan así: hay un mundo mas allá y no es tan diferente. Se puede ser
vegetariano y obtener todo los que necesitas para ser saludable sin sacrificar
gustos y sabores.
Día Mundial
del Vegetarianismo
Después
de la creación de la Sociedad Norteamericana de Vegetarianismo (NAVS,
por sus siglas en Ingles) y de su adhesión a
la Unión Internacional de Vegetarianos, cada 1 de Octubre desde
1978 se celebra el Día Mundial del Vegetarianismo, donde se
conmemora a todos los que hemos adoptado este estilo de vida. Como parte de
la celebración, se intensifican las campanas de información a
todos para que conozcan que es ser vegetariano.
¿Pero,
que es ser vegetariano? “El vegetarianismo, también conocido en ocasiones
como vegetarismo, es el régimen alimentario que tiene como principio la
abstención de carne y todo alimento que provenga de un animal, como la gelatina
o la grasa. La dieta vegetariana no puede contemplarse sólo en términos de
nutrición, sino que también conforma una actitud y estilo de vida, ya que es
probable que un vegetariano rechace otras formas de utilización de los animales
para producir bienes de consumo o para la diversión humana al igual que puede
tender a apoyar su dieta alimentaria por razones ecológicas y naturalistas”
(Wikipedia)
Lo
que comemos y como lo comemos implica una decisión muy personal.
Popularmente se dice que “cada cabeza es un mundo” y
yo podría agregar que “en cada plato cabe un universo de opciones” Yo
no intento cambiar a todo el que conozco, incluso no reviso que hay en su
plato, pero si alguien es capaz de abrir su mente y su conciencia en busca de
un mundo mas armonioso, estoy dispuesta a brindar mi ayuda.