Los pesos del nacion II

Ahora tocaremos los aspectos económicos, aquellos que soportan todo el sistema político y aceitan lo económico dando sustento al rubro social. Tenemos en la nación los tres sectores de la economía.

 

. Tenemos en la nación los tres sectores de la economía.
Una gran riqueza natural en flora y fauna. Estamos rodeados de mares ricos en alimentos y playas maravillosas que solo algunos pueden disfrutar.

No tenemos organización económica en general y menos una política por sector que fuera útil para un mercado interno fuerte que compita en el mundo globalizado.

Carecemos de tecnología en todos los sectores, no investigamos en la ciencia lo cual nos pone en desventaja muy grave ante los escenarios internacionales donde nos presentamos.

Es muy decoroso firmar acuerdos de libre comercio pero lo hacemos en cueros.

Hay una agricultura artesanal con cada vez menos mano de obra, mayor pobreza y precios desalentadores.

La escasa tecnología hace que los rendimientos sean bajos, los sistemas de riego anticuados, sequias constantes que sin prevenir debidamente cada año, se pagan costos muy altos que no están contemplados en los presupuestos públicos.

La improvisación, la intromisión política, la falsedad, la falta a la palabra son ingredientes que los productores ven con desaliento aña tras año. No se incentiva como debe la autosuficiencia alimentaria por razones de precio.

No hay compromisos formales con productores salvo algunos que por iniciativa propia salen a competir a mercados de exportación bajo su riesgo.

Partir de la base de tener un mercado fuerte pactado con productores incluyendo la investigación y priorizando el mercado nacional se puede competir con las más feroces economías del mundo.

No hay política industrial y esta es completamente dependiente. No se hace ningún esfuerzo público combinado con el privado en pos de un progreso de todos los sectores industriales que generen empleos bien pagados, den seguridad social considerando su mejor activo la mano de obra.

No tenemos mano de obra calificada, no hay capacitación constante que eleve los niveles de productividad, tenemos sindicatos que no trabajan dedicándose a hacer política charra con toda irresponsabilidad ahuyentada la inversión nacional y extranjera.

La maquinaria con que se cuenta es de empresas extranjeras y las cifras que se presumen en cuadros estadísticos corresponden a empresas extranjeras que operan en México bajo muy laxas leyes fiscales que en nada fortalecen las finanzas públicas.

A estos de pesos debemos sumar al sector terciario. Este se explota sin racionalidad, tampoco tiene una política a largo plazo que fomente las actividades rentables nacionales.

Estas las explotan también empresas extranjeras con organización sofisticada a las cuales los gobiernos se han sometido a sus reclamos y sustos de abandonar el país a primer mal gesto.

No es el camino para estabilizar la economía del sector, sin embargo se transita como si el dinero estuviera en manos de un gran comprador nacional, el cual no lo somos.

Nuestra economía no se puede dejar solo a las fuerzas del mercado y menos con regulaciones pantalla.

Es de mucho peso y pesos el problema de este sector. Entre más se dilate más costoso será. Se debe encarar con entereza el problema poniendo como prioridad el mercado nacional y a largo plazo esperar los resultados debidos como lo han hecho otros.

El predicador económico.

87.- Reflexión. Los pesos de la Nación II.

UNETE



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