. Y lo hacen para recordar al Gobierno
de la derecha que el camino elegido no es el correcto. Los recortes aprobados
por los sucesivos Consejos de Ministros no solucionan nada y mucho menos la
crisis actual que generó el PSOE a lo largo del "septenio negro", en
connivencia con la banca y con la aprobación y el Vº Bº del Sindicato Vertical
Unificado, compuesto por UGT y CC.OO.; precisamente los dos sindicatos que
ahora no quieren oír hablar de la crisis ni de la herencia que han contribuido
a dejar. ¡Qué cruz tenemos con este tipo de sindicalismo trasnochado,
anquilosado y ciego!
Con la actitud de los
funcionarios se pretende recordar el desequilibrio creado por el Gobierno, el
trato diferenciado hacia los trabajadores y la discriminación permanente que
caracteriza al Gobierno de Mariano. Tanto hablar del principio de solidaridad
pero resulta que no lo saben aplicar ni defender. La solidaridad, en este
momento, comienza por exigir a la empresa privada el mismo trato hacia sus
trabajadores que el que otorga el ámbito público a los suyos, sueldos incluidos.
¿Funcionarios sin extra de Navidad y trabajadores de la empresa privada con
extraordinaria, subida de sueldo por convenio y rebaja del IRPF?
Señores del Gobierno: ¿podrían
decirme de qué árbol se han caído ustedes o en qué tómbola les han titulado,
como si fuera una Universidad? Eliminen la paga extra de los trabajadores de la
privada y... a partir de ahí empezamos a hablar de tú a tú, como dice un
sindicato no de clase. Mientras no llegue ese momento, si quieren guerra,
pueden estar seguros que la tendrán. Y la tendrán permanente, duradera, incluso
en algunos momentos sin cuartel.
Los diputados del Gobierno de la
derecha tienen que empezar a comprobar su propia incompetencia. Una
incompetencia que les hace responsables de la herencia futura. Están
agujereando el tejado ajeno y eso se ha pagado siempre a corto plazo; esta vez
no va a ser una excepción. No se imaginan lo que pueden sufrir en la calle
cuando dejen de tener inmunidad parlamentaria; algunos ya están comprobando lo
que es ver una ‘peineta’ por donde van, una sonrisa socarrona en la playa o una
voz anónima que dice ‘al ladrón, al ladrón’. Quien piense que es una amenaza es
porque no conoce la realidad del día a día.
Recuerden lo que decía Graham
Greene: "el que exige jugar con las carta boca arriba, tiene todos los
triunfos en la mano". Por cierto, tampoco estaría de más recordar el
pensamiento de George Sand en lo que se refiere a la forma de abordar los
problemas: "la verdadera forma de no saber nada es aprenderlo todo a la
vez". No tengan duda que el hombre solidario es una bestia o un dios, al
menos eso decía Aristóteles.