. La noticia dice que la juez ha sobreseído, de forma provisional el cargo que se le imputaba. Al parecer, el famoso oro no era sino un producto que cualquiera puede encontrar en el herbolario. Seguramente en este caso habrá que ser cauto y no lanzar las campanas al vuelo. Ni en un sentido ni en otro.
Pero si este proceso, elijo a propósito la palabra, sigue desarrollándose como hasta ahora, parece que pinta bien para la campeona de los 3.000 obstáculos. Lástima que el espacio que ocupará esta noticia en los medios no sea ni de lejos el mismo que se le dio cuando saltó a la luz allá por el mes de diciembre.
Lo primero que he de decir es que me alegro mucho de esta noticia. No estamos sobrados de campeones. Pero a renglón seguido se me agolpan muchas preguntas en la cabeza. La primera de ellas es ¿cómo se va a resarcir a Marta Domínguez de todo el mal causado si finalmente es inocente?. Hay que recordar que de ella se llegó a publicar que la Guardia Civil tenía "imágenes de la atleta suministrando productos dopantes a otros deportistas de élite".La segunda pregunta que se me viene a la cabeza es ¿quien va a pagar ahora tamaño desatino?. Aquí la respuesta la tengo más clara. Nadie. Todos mirarán para otro lado, aunque no debería ser así. Por cierto, el presidente Odriozola, que en su día dejó a Domínguez a los pies de los caballos, estará obligado antes o después a hacer una valoración al respecto.En este caso se han imputado a una persona delitos muy graves que han dañado muy seriamente su imagen pública, una imagen que difícilmente podrá ser reparada. Todo ello con el agravante de ser un personaje público con un prestigio ganado a lo largo de una carrera de éxitos. Esto es así mientras no se pueda demostrar lo contrario.Por su suerte, desde el minuto uno mantuve, y ahí están las grabaciones, que sobre Marta Domínguez también, y subrayo esa palabra, se debía aplicar la presunción de inocencia, derecho que muchas veces olvidamos que tenemos todos los ciudadanos. Si en algo es culpable tendrá que demostrarse, no al revés.Y por último, me hago una reflexión. ¿Somos los periodistas cómplices del ruido que se organiza de forma más o menos interesada a nuestro alrededor?. Hoy hay un Madrid-Barça. Ambos se juegan un título, y me temo que Marta Domínguez no será portada. Lástima.twitter.com/emiliojarroyo@emiliojarroyo