.- reflexión: Los pesos de la Nación I. Autor: el predicador
económico
Los pesares de la Nación
mexicana son fuertes y para poderlos asimilar debemos explicar cuáles son, dividirlos
para que se entiendan fácilmente. El lector podrá darse cuenta de que esta
reflexión está llena de espíritu complementada con lo humano y material que en
un bulto pesado la sociedad carga hace tiempo con gestos de dolor que el
gobierno de todos los colores no escucha ni siente ni le importa.
Este ejercicio lo
haremos partiendo de lo político, económico y social, lo que nos llevara a 3
partes fundamentales que usted puede agregar con mucha facilidad. No se trata
de mentir, de hablar bien de México, de crear un espejismo de país que no
tenemos, al contrario verse en un espejo criticando lo mal que hemos actuado
dejando a la deriva el orden, civismo, valores, respeto, amor, sinceridad y
sobre todo familia.
El peso de lo
político es mucho, caro, deficiente, corrupto, sucio con un gobierno que cada
año crece más que la propia población. Tenemos un poder ejecutivo ineficaz,
impune, intocable, inalcanzable, cómplice de todo el manejo del dinero público
que ensucian a través del gasto. Secretarios para todo, con especialidades de
otro ramo, grillos de cuarta que todavía no se sientan y ya están pensando en
el próximo jefe o tiempo político. Se eternizan en el poder con gran eficiencia
pero sin eficacia de decisión. Son parias que viven de lo ajeno y se indignan
cuando son señalados.
Asumen decisiones
necesarias para el bien del país y cobran más de la cuenta por ellas sin pensar
que es su obligación. Hacen negocios turbios que les permite acumular fortunas
fuera de toda proporción por demás ilegales y se pavonean de estas riquezas
como si fuesen bien ganadas y merecidas. Vividores sexenales, Políticos
hechizos.
Pero no es
suficiente un pesado poder ejecutivo pirata, es necesario un corrupto y
despiadado poder judicial. Aquel que se encarga de aplicar la ley a modo y
someter a obediencia a cuanto ciudadano se pasa de listo. La justicia es muy
ciega, tiene precio, está mal representada y es vergonzosa. La mordida es la práctica
más común y conocida por el mundo civilizado que sin ella no hay negocio que
prospere. Es llave.
Tal vez lo más
pesado, ilegal, turbio e inútil sea el poder legislativo. Tenemos un cártel de
senadores durmientes inútiles, ineptos, acompañados de una parvada de diputados
completando el cartel de zánganos, vagos, viciosos, hampones de todos colores y
sabores. Una sobre representación que solo sirve a los partidos políticos y líderes
que nos refriegan la democracia inexistente todos los días y en cadena nacional
a todas horas y a su antojo. Todo esto lo forma el gobierno federal, pero no
conformes con esto, lo tenemos en 32 estados y más de 2000 municipios que
delimitan la República Mexicana. Tres niveles de gobierno. Señalo no es el Estado
pues este lo somos todos. Me refiero a los pesos que cobran, lo pesado que son,
los pesares que nos causan con sus acciones miopes, tontas, absurdas con
señales de abuso constante a la población. Y habría que agregar que el costo de
la democracia lleva a gastos de miles de millones de pesos para que cada 3 años
estemos en campaña a web escuchando barbaridades de la época prehistórica.
Nosotros lo hicimos, lo permitimos, lo construimos y solo nosotros lo podemos
derribar y de golpe. Siempre ha sido más fácil deshacer que hacer. Ojala nos
decidamos algún día por esta vía. Voto libre y secreto no hay. Viva el pueblo.