Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Escritores   ·   Lectores   ·   Periodismo   ·   Libros   ·   5G   ·   Tecnología   ·   Novela   ·   Reseña   ·   Informática   ·   Cristina Fernandez de Kirchner



Las relaciones de Luis Videgaray y su influencia en el PAN


Inicio > Política Nacional
21/09/2012

1421 Visitas



Confesiones.


 

Las relaciones de Videgaray y su influencia en el PAN.

 

Independientemente de su cercanía afectiva con el Presidente electo, Luis Videgaray “el Primer Ministro” la figura política del momento, ha venido construyendo un entorno alrededor del mismo, mediante el cual se ha vuelto indispensable y desde donde su influencia alcanza para controlar todo.

No se trata solamente de las virtudes técnicas que posee, ni nada más por el aspecto personal, Videgaray además de ser el estratega, el que diseña la doctrina, es decir la forma de pensamiento que orienta la motivación política, es también el operador.

Lo fue como Secretario de Hacienda en el Estado de México, donde consolido el asunto de la confianza, como Presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Publica de la LXI legislatura federal, posición donde su influencia cobro mucha mayor dimensión.

Desde la presidencia de esa comisión, Videgaray se convirtió en el contra peso y punto de contacto para las negociaciones presupuestales del priismo, ante las instancias del sector económico y financiero del Gobierno federal panista.

Esta habilidad no dependió exclusivamente de la posición o sus capacidades, en ella cuentan y mucho las relaciones personales y las coincidencias de identidad con los funcionarios de ese sector.

Como antecedente que sirve para explicar esas conexiones, recordemos que Videgaray es economista por el Instituto Autónomo de México, el tradicional y materialmente exclusivo semillero de funcionarios hacendarios nacionales.

En esa época fue compañero de carrera de José Antonio Meade y de Ernesto Cordero, de hecho participo en la planilla de este último por la presidencia del Consejo Juvenil Universitario a principios de los noventa y aunque parezca contradictorio con el perredista Martí Batres, que también formo parte de esa directiva estudiantil.

La historia de amistad, pactos y amarres se remonta pues, a su propio origen, las complicidades, dicho sea en el mejor sentido de la palabra se construyen así, el antecedente no es meramente anecdótico.

Por eso tampoco puede ser casual que otro de sus compañeros universitarios, Luis Miguel Montaño, actual Oficial Mayor de Hacienda con Cordero y Meade, con quien tuve la oportunidad de trabajar en la Secretaría de Gobernación y ser compañeros en las mesas de domino, sea cuñado de Raúl Murrieta Cummings, también del ITAM, este sucesor de Videgaray como Secretario de Hacienda estatal con Peña Nieto, cargo que mantuvo con Eruviel Ávila, hasta que fue recientemente adherido al equipo de transición en el área de política económica. Cuestión de grupos.

En el ITAM, como usualmente sucede,  Videgaray fue observado y captado por quienes asumen la directriz del cerrado grupo dirigente que mantiene el control de este sector, que desde hace décadas se ha manejado con sutil independencia del tema partidista.

Fue el más influyente de estos dirigentes asociados por el mutuo interés de su permanencia y preponderancia, Pedro Aspe Armella, Secretario de Hacienda de Carlos Salinas de Gortari, quien lo apadrino y lo involucro en el servicio público, quien incluso lo hizo Director de Finanzas Publicas de su propia empresa, Protego Asesores.

Ocupando esa posición fue como Videgaray conoció a Peña Nieto, porque Aspe Armella desde su empresa asesoraba al gobierno de Arturo Montiel para reestructurar su deuda.

Peña Nieto era líder de la bancada priista en el congreso local, en el que por cierto su partido no tenía mayoría, Aspe y Montiel cada uno por su lado, los designaron como enlaces para sacar adelante la reestructura.

Si bien esta forma de conocerse no es la tradicional del sistema político mexicano, tener que resolver el entuerto de la deuda estatal los unió, solventar juntos ese reto los identifico y los hizo incondicionales.

En el ITAM, Videgaray conoció y fue compañero de la gran mayoría de los actuales funcionarios públicos del ramo hacendario, alumno de otros tantos y en su momento el mismo maestro de otros, que al final de cuentas se entienden a sí mismos, aparte de la amistad, como parte de una elite que como prioridad establecen la conformación y vigencia de un grupo.

Más allá de las inclinaciones políticas de cada uno, quienes son integrados son educados en la conciencia de su unidad y exclusividad, es un pacto establecido por definición, para mantener la conducción de las finanzas publicas.

De alguna manera la alternancia que no modifico este esquema, les dio la oportunidad de repartirse y así cobrar todavía más fuerza, una vez que no dependen de los vaivenes del sistema político como tal.

Por ello afirmar que Videgaray, José Antonio Meade, quien por cierto es indiscutiblemente su   mejor amigo en el plano personal, Ernesto Cordero, Montaño Reyes y Murrieta Cummings entre otros, formen parte de un mismo grupo, no tiene que relacionarse necesariamente con el tema de sus filiaciones partidistas, sino con sus intereses.

Lo son porque forman parte de la elite financiera oficial y su compromiso es ayudarse entre sí, al final de cuentas así funcionan las alianzas, trascienden y se fortalecen para alcanzar el máximo grado de influencia.

Porque la identidad en este caso depende del aspecto que se relaciona con la conducción de la política económica y la preponderancia de su grupo, de tal suerte que Videgaray ha sido un interlocutor válido antes y ahora, porque todos ellos hablan el mismo lenguaje y comparten los mismos objetivos fundamentales.

Eso concluye que  tanto en la Secretaria de Hacienda, como en el Banco de México, este pacto habrá de permanecer y por supuesto que los integrantes de esta cofradía seguirán conduciéndolos.

Esto implica una continuidad en política económica, porque quien garantiza que así sea es el mismo Videgaray, pensando que las diferencias podrían remitirse a matices, al tema de la orientación del gasto y el diseño presupuestal.

Es decir, una secuencia del manejo macroeconómico, que eventualmente contraste en materia de la agenda de atención social como estrategia de posicionamiento del nuevo régimen.

Porque en sentido estricto la planeación general será la misma, ya que si hablamos de un cambio en la presidencia, este no ocurrirá en el sector económico y financiero.

Videgaray por otro lado, comparte una gran cantidad de intereses políticos y económicos con sus compañeros de grupo, esa razón se impone como el argumento para ofrecer impunidad personal a Felipe Calderón, una protección que ni siquiera los propios panistas le hubieran podido otorgar.

Las relaciones de entendimiento y dialogo de Videgaray con el panismo, han fructificado porque estas se llevan a cabo a través de sus pares, no mediante  el dialogo con los sectores tradicionales de ese partido, precisamente por eso esta transición está resultando tan tersa.

Muchos de sus amigos del grupo financiero van a seguir en el nuevo gobierno, no se puede descartar que José Antonio Meade, repita como titular de Hacienda por ejemplo, es el mejor candidato con el que Videgaray cuenta para ese puesto.

Es su mejor amigo, su incondicional, pero sobre todo se trata de honrar la tradición del pacto que une a los miembros de la nomenclatura, que durante décadas han logrado dominar por completo este apartado gubernamental.

Mucho menos omitir que siendo Ernesto Cordero coordinador de la bancada blanquiazul en el senado, implique un puente de comunicación ágil y expedito, que únicamente podrá tener claroscuros en función de que ala del panismo se queda con la dirigencia de ese instituto político.

En conclusión, Videgaray puede ser más que un enlace con el panismo, sobre todo si este queda en manos del grupo calderonista y mientras Ernesto Cordero siga siendo un personaje protagónico del mismo.

De tal suerte que sus relaciones e influencia, más allá del propio PRI, lo consolidan como apuntábamos en la columna anterior, en el hombre fuerte del nuevo régimen, “el Primer Ministro”

 

Guillermovazquez991@msn.com

twitter@vazquezhandall

 

 



Etiquetas:   Política   ·   Partidos Políticos

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Los más leídos de los últimos 5 días

Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
18412 publicaciones
4670 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora