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Ellen Kooi
es una de esas artistas que recoge en su obra la esencia de los
artistas de los Países Bajos; su gusto por el detalle, los juegos de
luces y sombras (llenos de claroscuros) y las escenas cotidianas, del
día a día. Y como sus antiguos maestros, consigue encerrar en ellas el
simbolismo de los paisajes, de los personajes reales que se vuelven
imaginarios y la ambigüedad de los lugares, donde la realidad y lo
fantástico se mezclan sin saber donde comienza uno y se enlaza con lo
otro.
Siempre ocurre con algunos artistas, aquellos que consiguen
transmitir la belleza y que como en una especie de Síndrome de Stendhal,
puedes sentir intriga, desorientación, soledad o romanticismo a partes
iguales. Mezclado en cantidades suficientes para pasar largo rato
observando su obra sin percatarte del tiempo que has pasado frente a
ella.Como ella bien explicaba en una entrevista, no le gusta que
su obra se catalogue de Surrealista y aunque esta etiqueta pueda definir
en buena medida esa delgada línea entre lo onírico y lo real; ella
insiste en que quiere captar la realidad humana (eso sí, llena de
realismo mágico).Los paisajes de su tierra natal adquieren
detalles de calidad pictórica, el clima, la lluvia o el viento tienen
protagonismo propio, a veces como actores principales de esta pequeña
obra teatral. Puentes que toman forma humana y perspectivas donde los
personajes cuentan su propia historia...o aquella que uno quiere que le
cuenten.Quizás dentro de cada fotografía y de toda la preparación
previa que conllevan (realiza dibujos preparatorios, diseña las
localizaciones y la iluminación, trabajo con los modelos) se esconde su
ansia de mostrar las relaciones entre el cuerpo humano y su alrededor
(un entorno que determina nuestro estado interno) y que ella se inspiró
en coreógrafos como la gran Pina Bausch o Wim Vandekeybus.De ello
deriva, a mi modo de ver una gran melancolía, con fotografías de
momentos concretos, de historias que como ella misma dice "no tienen
final, las cuento para que cada uno pueda inventar las suyas". Y esto es
lo que hacemos, como Rafael Doctor Roncero y su Nenetskiy...(pero esto
es otra historia).Para disfrutar de su obra:http://www.ellenkooi.nl/