Allá por el verano de 2010 –mira que ya ha llovido y se ha quemado media España desde entonces- el gobierno socialista del inefable José Luis Rodríguez Zapatero decidía subir el IVA para intentar salir de una crisis que ni siquiera había visto llegar. El por entonces líder de la oposición, Mariano Rajoy, calificaba aquella medida como “insolidaria, injusta, contraproducente y además ineficaz”. Su colega de partido y actual ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, el señor Cristóbal Montoro, expresaba con un par de pelotas "el no más rotundo, más firme, a la subida del IVA” ya que perjudicaría “al consumo, cuya caída está en la raíz de la crisis que estamos atravesando, perjudicará al empleo, traerá más paro, puesto que llevará contra las cuerdas a pequeñas y medianas empresas, a autónomos y en definitiva dará una situación todavía más compleja y más difícil”. Dos años después, y paradójicamente, el tan valiente Cristóbal Montoro arruga ahora sus pelotillas para defender la subida del IVA del actual gobierno del Partido Popular. Por el contrario, el señor Pérez Rubalcaba, que aplaudía la subida del IVA del gobierno socialista, dice ahora que el gobierno del PP ahoga a los españoles con esta medida. A mí, que sin duda no he recibido una educación tan ilustrada como la de sus señorías, siempre me han enseñado que cambiar de opinión de manera tan arbitraria y espontánea es propio de gilipollas. Si, además, juzgamos a estos impresentables por sus actuaciones inoportunas, sus discursos repletos de incoherencias y sus decisiones e indecisiones constantes, esta idea se refuerza todavía más. Desde luego, no es lógico en ninguna persona –y mucho menos en un gobernante- decir un día que subir el IVA llevará a los ciudadanos a la ruina y dos años más tarde afirmar que es la salvación. En fin, que queda demostrado una vez más que los políticos son bastante parecidos no solo en cuanto a su capacidad sino también en cuanto a su catadura moral, y que pertenezcan al bando que pertenezcan, cuando hay que recortar, siempre recortan a los mismos.



