Red de publicación y opinión profesional
Política · Economía · Sociedad · Cultura · Ciencia · Tecnología ·
Últimas etiquetas:   Escritores   ·   Lectores   ·   Salud Mental   ·   Immanuel Kant   ·   Empresas   ·   Periodismo   ·   Libros   ·   Urbanismo   ·   Nuevas Tecnologías   ·   Medio Ambiente



Chile, la aventura conjunta de convivir - Parte 6


Inicio > Cultura
09/09/2012

901 Visitas



NEGOCIAR: HERRAMIENTA DE PAZ Y COOPERACION


Hemos podido apreciar en nuestros trabajos por América Latina la importancia creciente de las negocia­ciones, como forma civilizada de convivencia. La inte­gración de los pueblos se sustenta en acuerdos de mutuo benefi­cio. He tenido la suerte, a través de diferentes misiones por toda la región, de ir fortaleciendo viven­cialmente las premisas de la cooperación, intercambian­do experiencias con otros latinoamericanos que exploran y difunden esta nueva disciplina.

En el libro de Mario Jinete, de Cali, Colombia, "Cómo Negociar con Éxito", leemos un párrafo que brillante­mente resume el alcance de la acción negociadora:

"Como existe una interrelación entre todos los seres humanos, la negociación se impone como una interdepen­dencia que nace en el seno del propio hogar, se extien­de al mundo de los negocios, se aplica entre gobernan­tes y gobernados y aun entre países. Querámoslo o no , vivimos en permanente proceso de negociación."

¿Es posible la cooperación en función de ser más compe­titi­vos en el mundo abierto de hoy?

Si quien contestase esta pregunta fuese un violento, diría que no. Es que la violencia es el uso directo u oculto de la fuerza como medio para resolver el con­flicto. En el fondo la violencia delata una debilidad, la incapacidad de hacer pesar los propios argumentos en un debate racional.

Por lo mismo, nuestra respuesta es sí, y le agregamos que cooperarse para competir con mayor capacidad cons­tituye hoy una necesidad para el progreso de los pue­blos.

En este contexto, la verdad es un valor que debe privi­le­giarse para lograr legitimidad en la vida diaria, y es algo básico para mirar el mañana con esperanza, con optimismo.

NEGOCIAR ES PARTICIPAR

Todos portamos nuestros lastres, nos relacionamos condicionados por nuestros prejuicios, por nuestra con­ceptualización del mundo. Sobre todo las genera­ciones que fueron remecidas por la utilización de la fuerza, por el miedo impuesto como palanca de domina­ción, por los exacerba­dos ideolo­gis­mos, por la confron­ta­ción posi­cio­nal de ópti­cas dife­ren­tes, de intereses que se impusie­ron a raja tabla, en fin, por si­tua­ciones ruptu­ristas que troncharon la vida cívica de los pue­blos de América toda.

La franquía que necesitan las relaciones entre personas y organizaciones, pasa por hacer explícitos los intere­ses que pretenden alcanzar las partes y comprender sus límites.

Actuar sin prepotencias, buscando como valor la reci­procidad, buscando con creatividad opciones que conci­lien y complementen tales intereses, conduce a una estabilidad en sus relacio­nes .

Ejercitar la tolerancia no significa resignar los legítimos intereses, sino impulsarlos con la compren­sión cabal de que habrá que anticipar conflictos, imaginando cómo resolverlos con la mayor equidad.

Aprender a compartir lleva a la construcción de rela­cio­nes equili­bradas, de una creciente colaboración.

En este contexto, el rol principal del Estado Moderno debe ser precisamente la desconcen­tración del poder para que el ciudadano pueda ejercer su protago­nismo en espacios más explícitos de concurrencia, como lo son las comunas, barrios y organizaciones no guber­namenta­les de ámbito local. En la expectativa de esta moderni­zación, el Estado debe ir regulando marcos gruesos o globales para que se procure un mayor equili­brio, transparencia y claridad en las actividades de los privados.

La planificación participativa, que co­rresponde a este estilo de relacionamiento, se basa precisamente en un sistema pluralista de negociaciones que integre intere­ses en proyectos consensuados. El liderazgo que debe ejercer un agente del planeamiento comunal o regional, deberá buscar precisamente este tipo de acciones en la comunidad.

En definitiva, para mejor participar en la vida ciuda­dana, los grupos de interés deben cambiar los estilos de presión y fuerza, por aquellos que , susten­tados en el pluralismo y la tolerancia, se encaminan por el camino inteligente de la negocia­ción.

EDUCACION PARA LA TOLERANCIA

El acuerdo y la negociación son la única posibili­dad de vivir en paz y armonía. Practicar el acuerdo es la única forma de ser verdaderamente hombres libres y de buenas costumbres.

Debemos aprender a defender con valores nuestros inte­reses. Entender que la fuerza de la razón abre caminos a la paz. Que la interrelación de los seres humanos no puede excluir a nadie, pero que los espacios de armonía se ganan una vez que se toma debida cuenta de los límites y responsabilidades que implica ejercer un derecho.

Saber con quienes se conflictúa y porqué, para proyec­tarse en fun­ción de negociar una salida armónica al problema.

En las sociedades latinoamericanas contemporáneas, la desventa­ja estructural de los sectores más débiles, ha puesto en el tapete un valor: la equidad.

Aspirar a relaciones más equitativas en la socie­dad es mucho más que un compromiso de la alta política. Debe moti­var una acción cultural profunda, que rescate los principios de la cooperación, esa básica acción grega­ria para mejorar las capacida­des de participar en ámbitos competitivos.

La igualdad de oportunidades, constante utopía social, debe ser acercada a la vida real en función de medidas que vayan mejorando las fortale­zas de las grandes mayo­rías, entregándoles opciones de crecimien­to, de cons­trucción asociativa de una mayor capacidad negociadora.

Educar para fortalecer la familia chilena. Educar para una relación activa en la sociedad, educar para la cooperación, conduce a una forma diferente de actuación en todo orden de cosas.

Negociar significa establecer comunicaciones, negociar significa construir con dinamismo relaciones equitati­vas, nego­ciar signifi­ca aprender a resolver los con­flictos de intereses, antes que ellos detonen con grave daño para todos los involucra­dos.

Deponer el autorita­rismo en el corazón de los hombres, pasa por activar también su creatividad. Sacarse de encima cánones normativistas, dejar de plantear como estilo de inte­rrelación la consecución de marcos cons­tituciona­les, legales o reglamentarios para perpetuar los status quo, significa entender con dinamismo la evolución de las sociedades modernas.

La solución imaginativa de los proble­mas, con una acción integrativa que vincule e involucre a todos los interesados, aportará equilibrios casi naturales al problema.

En este sentido, la participación social se levan­ta como una columna vertebral para soportar una organi­za­ción social más sana. Que la política no pretenda adju­dicarse el monopo­lio de lo público, queda como premisa si se desea realmente la participa­ción responsable.

Participación que debe recoger como elemento sustan­cial, la conjuga­ción de deberes y derechos.

Cualquier postura facilista que se centre sólo en reclamar derechos o intereses, deja rengueando la idea de responsabilidad ciudadana. El correla­to de ambos aspectos nos puede nutrir eficazmente para cimen­tar una sociedad moderna, equitativa, segura de sí misma.



Etiquetas:   Ejercicio del Poder   ·   Política   ·   Democracia   ·   Sociedad

Compartir
Tu nombre:

E-mail amigo:
Enviar
PDF

0 comentarios  Deja tu comentario




Comienza
a leer


Un espacio que invita a la actualidad e información
 

Publica tus artículos


Queremos ser tus consejeros y tu casa editorial

Una comunidad de expertos


Rodéate de los mejores y comienza a influir
 

Ayudamos a tu negocio


El lugar y el momento adecuado donde debes estar
Secciones
17692 publicaciones
4520 usuarios
Columnas destacadas
Los más leídos
Mapa web
Categorías
Política
Economía
Sociedad
Cultura
Ciencia
Tecnología
Conócenos
Quiénes somos
Cómo publicar en Reeditor
Contacto
Síguenos


reeditor.com © 2014  ·  Todos los derechos reservados  ·  Términos y condiciones  ·  Políticas de privacidad  ·  Diseño web sitelicon.com  ·  Únete ahora