En esta ocasión no pienso demeritar –como acostumbro- el trabajo de nadie, si Calderón dijo que “hubo fallas durante su sexenio pero que se va tranquilo”, ya es cosa suya y de su conciencia, si Enrique dijo que “su gobierno estará a la altura del país”, ya tendremos seis años para hacerle notar que hay poco de su pasado y de su venidero “trabajo” que podría estar a la altura de una raza tan fregona como lo es la mexicana, si nos pusieron como senadora a una ex atleta olímpica que posteriormente se vio involucrada en asuntos de turbulencia fiscal, ya podremos señalarlo en su debido momento –no tardaremos mucho en definitiva-, si los máximos representantes el Tribunal Electoral decidieron poner por los suelos su valía y nombre con la ratificación del “triunfo” priista, vaya, eso es algo que todas y todos esperábamos, ¿a poco no?



