La lechuza de Minerva es símbolo de la filosofía porque se trata de un animal capaz de ver en la oscuridad, y tal es la pretensión última del filósofo: arrojar luz sobre cuestiones que aún permanecen en las sombras. Cuando todos duermen, la lechuza alza el vuelo buscando aquello que no pueden ver los que durante el día han trabajado hasta quedar exhaustos. Sin embargo, la historia nos enseña que uno de los mayores desafíos intelectuales de la lógica lo planteó un pensador extremadamente dormilón: Epiménides.




