“El secreto de mi éxito” o cómo tener una mentalidad abierta

Serial: Lo que aprendí de los buenos líderes

 

. Los buenos líderes se preocupan en formar a su gente y en explicar por qué se toman determinadas decisiones. Y les aseguro que no hay mejor formación en liderazgo que aprender de las pequeñas cosas de la vida, que al final son las que determinan el carácter de los hombres.

 

En la película de 1987 “El secreto de mi éxito”, Michael J. Fox interpreta a un joven de Kansas que quiere conseguir un trabajo y triunfar en New York. Es una comedia que refleja la generación profesional de los 80, en que la única meta, por decirlo así, era el cielo. El sacrificio y el esfuerzo por llegar a lo más alto, se compensaban con la fortuna, el poder y la fama.

 

Pero cuál es la utilidad formativa de este filme: que después de conseguir un puesto de trabajo como mensajero en una gran corporación, gracias a su conocimiento de todas los departamentos de la organización a los que distribuía su correo, se percata de que hay un despacho ejecutivo vacío por despido de un alto cargo, que aprovecha para crear una identidad falsa de otro ejecutivo (él mismo) que se integra a la empresa.

 

A partir de aquí una sucesión de situaciones divertidas, pero lo que siempre me sirvió para los cursos de liderazgo, es que su nueva identidad está fundamentada en un conocimiento preciso de los sistemas de distribución y comercialización de la compañía, sorprendiendo en las reuniones de Consejo a sus colegas, con sus nuevas ideas con la finalidad de abaratar costes y de esta forma, lograr un Cash-Flow positivo que la empresa estaba necesitando para evitar una “compra hostil de acciones” de parte de su competidor inmediato.

 

Era una corporación de miles de personas trabajando en un típico rascacielos neoyorquino, en el cual apenas se conocían entre sí las personas de un mismo departamento. Este desconocimiento entre la gente de una y otra planta, fue la llave para la búsqueda de su éxito.

 

En síntesis, era un “ratón de biblioteca” que se leía todos los memorándums internos que iban de un departamento a otro, lo que le daba una ventaja que no tenía ningún otro directivo.

 

Digamos que su MENTALIDAD ABIERTA al desafío por llegar a la cumbre, estaba soportada por el sacrificio que hace para analizar con detalle y precisión, los procedimientos de la empresa y cómo debían ser mejorados. Pero su as en la manga es saber qué pensaba cada uno de los demás directivos de área.

 

¿Cuáles fueron los recursos que utilizó Brantley Foster (Michael J. Fox) para llegar al éxito final? ¿Es que tener una mentalidad abierta garantiza el éxito en nuestra vida?

 

1º Supo utilizar el impacto emocional

Hasta que en 1995 Daniel Goleman publicara su best seller “La inteligencia emocional”, poca importancia se la daba a esta capacidad funcional, tan importante y abundante, que es sentir y emocionarse.

 

Se atribuían las emociones y sentimientos a los débiles, a los que no tienen carácter. Por el contrario, la evidencia en el liderazgo efectivo, demuestra que los buenos líderes tienen emociones y saben gestionarlas muy bien. Les facilita la relación con sus equipos de trabajo, y cuánto más empatía tiene un líder, mejor seguimiento tendrá.

 

Si tomamos en cuenta los programas de estudio desde el colegio primario hasta la universidad, se siguen los métodos convencionales de trabajar la parte analítica y racional del cerebro, como si no contaran las emociones. En cambio, lo primero que se hace en la formación de directivos, justamente es trabajar la parte emocional de sus habilidades innatas.

 

Bradley Foster solicitó una secretaria al departamento de RRHH, y su despacho comenzó a funcionar como tantas otras direcciones de la compañía. Se creó una atmósfera de buen clima laboral y confianza. Pero lo más importante, hizo crear un clima de opinión favorable (buen concepto) del resto de directores hacia su departamento, que empezaban a escuchar con atención sus novedosas y hasta heterodoxas propuestas.

 

2º Supo aprovechar el presente frente a las personas que están pendientes del pasado y del futuro

Otra de las reglas para lograr el éxito, es tener consciencia en todo momento de nuestro presente vital.

 

¿Somos los seres humanos conscientes de nuestro presente vital? Hagamos una pausa y pongamos nuestra mente en blanco…

 

Las personas estamos cargados de sentimientos, tantos como células tiene nuestro cuerpo. Somos un cúmulo de sentimientos con inteligencia.

 

Al ritmo vertiginoso en el que vivimos, es evidente que pesan más el pasado y el futuro que el presente. Estamos demasiado atados al pasado y creando siempre expectativas para el futuro. Obviamente esto le dio una ventaja a Bradley Foster, que necesitaba gestionar bien su presente, sino no tenía futuro.

 

3º Supo medir el alcance de sus actos

Para vivir el presente debo dimensionar mi vida. Bradley Foster tuvo que dimensionar con precisión su actividad diaria: buscar un equilibrio entre su técnica (conocimiento) y cómo iba encajando en la organización.

 

Porque en la medida que uno tenga una conciencia plena del presente, es abrir nuestra mente y alma a los demás. Una puerta abierta de nuestra personalidad a las emociones, dejando que nos invada más nuestro humanismo que nuestra poderosa tecnología. Algo que con frecuencia se olvida, especialmente, los que no tienen madera de líderes.

 

4º La clave de Bradley Foster fue saber priorizar

Sabía que corría un riesgo si su jefe del departamento de mensajería interna de la empresa, descubría su doble vida. Por ello, cumplía con su deber a gran velocidad, dejándose tiempo libre para asistir a las reuniones de Alta Dirección compartiendo hasta las áreas de descanso de los ejecutivos. Es en estas reuniones informales en las que va introduciendo sus ideas, aunque el planteo formal lo hace en el Consejo.

 

Su juego dependía de sus movimientos milimétricos en los desplazamientos y en su conocimiento profundo de la economía de la empresa.

 

Bradley Foster buscó la real perspectiva de su vida. Sabía que si no arriesgaba se quedaría meses, quizás años en el departamento de mensajería, a pesar de tener una formación universitaria en empresariales.

 

Esto le vale a Ud. Trate de ver, de descubrir Ud. mismo la perspectiva de su vida.

 

Miremos hacia nuestro interior, porque la real perspectiva de nuestras vidas viene desde el fondo de nuestra mente y nuestra alma. La reflexión y la introspección son esenciales para encontrarnos a nosotros mismos.

 

¡No…no se asusten…ni se impacienten! No es para nada fácil buscarla. Requiere tiempo…años de experiencia y madurez.

Muchas son las personas que no la han encontrado nunca!!

 

Las reglas que Bradley Foster aplicó para llegar al éxito fueron:

1º Miremos más allá de un día

Trabajar muy bien el presente con una clara vocación de futuro. Con un plan estratégico (plan de vida) basado en principios en los que creemos son los mejores. Cuando nos aferramos a nuestros valores, podremos ver con claridad el día de hoy…el de mañana…y ver también con claridad un futuro. Una vez más, la perspectiva de nuestras vidas.

 

2º Seamos estudiosos de la realidad que nos rodea

La que está más próxima e influye directamente en nuestras vidas y también la que lo hace de manera más indirecta. Comprendamos y toleremos mejor tanto el ambiente laboral como el familiar, buscando la conciliación y no la confrontación.

 

Los ambientes cargados de energía negativa terminan transfiriéndonos parte de ésta, quitándonos fuerza para afrontar las tareas y estar bien predispuestos para ejercer nuestras responsabilidades diarias.

 

Bradley Foster observó cómo el secretario del consejo, mano derecha del director general, les metía miedo en el cuerpo al resto de directores. Sabía que el miedo de los demás jugaba a su favor, ya que su osadía estaba protegida con una cantidad de informes y documentos que imponía respeto incluso en ese líder a la vieja usanza. Coloquialmente hablando, conocer el terreno que se pisa.  

 

3º Saber diferenciar lo posible de lo imposible

Son inútiles los esfuerzos por querer “cambiar el mundo” cuando lo único que debemos hacer es “cambiar nuestro mundo”, lo que nos dará una paz interior y felicidad, a pesar de tener que enfrentarnos a los problemas que diariamente se nos presentan. Bradley Foster sabía que no podría modificar “su mundo de mensajero interno” si no daba un salto espectacular en la organización. Pero sí podía “crear un nuevo mundo” de oportunidades para él, desde otro nivel de la organización.

 

4º Confiemos en el Grupo

Nunca sentiremos la confianza de los nuestros -seres queridos o compañeros de trabajo- si primero no confiamos en ellos.

 

El sentimiento de pertenencia a un grupo es fundamental en la búsqueda de esa perspectiva vital. Bradley Foster fue creando estos lazos día a día, en toda la construcción de la personalidad del nuevo ejecutivo.

 

5º Saquemos lo mejor de nosotros mismos

Bradley Foster eliminó de su repertorio, tópicos como “no puedo hacerlo”, “esto no es para mí”, etc. Introducirse en un nuevo tema que no se conoce y es imprescindible en nuestro trabajo, implica esfuerzo. Tenemos que asumir que todas nuestras acciones requieren de sacrificio, lealtad a los nuestros, disciplina, conducta y buenos hábitos.

 

6º Seamos merecedores y dignos del esfuerzo

Bradley Foster valoraba el sacrificio que otros -su familia, amigos y también compañeros- hacían por él de forma natural. No se llega al éxito sin reconocer lo que los demás hacen por uno. Un buen líder jamás es un ingrato.

 

7º Tener siempre presente que somos interdependientes

A Bradley Foster le preocupaban los tópicos y lo que los demás opinaban de él. Es natural que así sea. Pero logró que la opinión que los demás tenían sobre sus propuestas gerenciales, no le preocuparan más de lo que él creía, era el cambio que necesitaba la organización para entrar en zona de beneficio.

 

Es casi una norma nuestra creencia de que la forma en que observamos una cosa o un problema debe ser la misma que tienen que tener los demás.

 

Asumamos nuestra posición sobre cualquier tema o problema, con criterio propio y sinceridad, pero sin menoscabar la opinión del otro. Dejemos que los demás sepan cuáles son nuestros objetivos. Bradley Foster fue sincero, abierto en cuanto a los planteos. Logró que le escuchasen.

 

8º No habrá éxito sin imponernos metas

No se puede lograr el éxito en ninguna empresa que nos impongamos en la vida, sin perseguir las metas que nos hemos impuesto.

 

Bradley Foster buscó su meta teniendo en cuenta cuáles debían ser sus prioridades. Es una parte sustancial para lograr el éxito.

 

9º Sin disciplina condicionaremos nuestro futuro

Si no tenemos la disciplina y la conducta para que nuestras acciones nos lleven con éxito a las metas propuestas, no solamente no las conseguiremos, sino que nos condicionarán en la obtención de otras metas que nos propongamos.

 

Nadie debe pretender influir ni en la realidad ni en las circunstancias. Se dan, son hechos y no se pueden cambiar. Lo que sí puede hacerse, es circunscribir mi realidad y mis circunstancias en función de las metas propuestas.

 

Posteriormente hay que evaluar los resultados obtenidos. Corregir y volver a planificar (priorizar) nuestras acciones.

 

Bradley Foster rompió las reglas y violó la ética profesional, pero dentro de las normas y pautas que se había fijado para llegar a lo más alto, no defraudó. Tuvo disciplina y conducta.

 

El “Secreto de mi éxito” no es una comedia más. Como hubiera apostado Shakespeare, “es una escenificación de la comedia humana”.

 

Si no comprendemos que lo que nos une y desune a los seres humanos es el nexo emotivo, de nada servirá más tecnología para lograr estadios de felicidad más elevados.

 

En definitiva, qué persona no ha querido alguna vez, como Bradley Foster, cambiar el rumbo de acción de su vida, para logar su meta.

 

La moraleja de Bradley Foster es que la búsqueda del éxito no es pecado. Eso sí, que quede claro que este autor no insta a nadie a saltarse ninguna regla ni norma.

 

A buen entendedor…!!

 

UNETE



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