.- Reflexión: la muerte del Gobernador. Autor: el predicador
económico
Esta reflexión está
dedicada especialmente al Ing. Rodolfo Félix Valdez quien fue gobernador
decente de Sonora. De los pocos que ha habido en los últimos años.
Sería normal decir
que un gobernador debería ser decente pero en estos tiempos es una cualidad
especial, donde el hombre de mayor poder en un estado no mete las manos sucias
al dinero público. Hay ejemplos muy claros a la juventud de personas públicas
como lo fue este gobernador de Sonora de 1985 a 1991.
Si hubo rateros en
sexenio es cosa de ellos. En lo personal considero que la conciencia del
gobernador ya fallecido hace unos días siempre estuvo tranquila. Con cualidad
de ingeniero vio la profunda necesidad que había en el estado de construir la
carretera de 4 carriles debido a la enorme cantidad de accidentes y el tráfico
de transporte que se hacía cada vez más intenso. Señalo esta obra porque fue la
más relevante durante su sexenio de honestidad y valores. Fue una gran obra
para el estado futuro.
Hay gobernadores
que se mueren por ponerle su nombre a una calle o boulevard por obligaciones
que deben cumplir como servidores públicos que son y con esos gestos piensan
que se van a eternizar en las mentes de los gobernados, cuando es todo lo
contrario. El pueblo está siempre deseoso de olvidar al gobernador y rezar
porque el siguiente sea por lo menos honesto. Se le recuerda por su sencillez y
discreción.
Don Rodolfo era
originario de Nacozari y aunque dejo el estado hacía muchos años volvió a él
con gran entusiasmo, dejando atrás sus servicios en la secretaria de
comunicaciones y transporte del gobierno federal. Hay que admitir que el pri
estilaba enviar a sus mejores hombres a gobernar los estados para así poder
garantizar los triunfos electorales. Él era un elemento muy valioso para el
partido en esa época.
Persona sencilla,
hombre público que honro la medianía de nuestra clase, ser humano sin excesos
ni escándalos menos vicios que en su trato inspiraba confianza pues era de fiar
aunque se defecto era ser priista. Tenía amigos en todo el país y era
reconocido por su capacidad como gestor y como técnico. Su actividad política
siempre estuvo en segundo término y jamás fue actor de la ambición pública como
otros que consideran van a vivir eternamente. Él se ubicó muy bien en el devenir
de los tiempos.
Además de la
carretera internacional ampliada a 4 carriles, tuvo la humildad de no ponerle
su nombre, sin embargo es recordado más de lo que él se imagina por sonorenses
agradecidos; tuvo una familia numerosa y ninguno de ellos se enriqueció bajo la
sombra del poder del gobernador. La labor fue discreta en el sentido familiar,
sin escándalos propios de familias vanidosas y vanidosas que sencillas cabañas
hicieron palacios reales vaciando bodegas de productos confiscados por las
aduanas, haciendo a sus hijos millonarios por medio de tráfico de influencias
hasta con vínculos con el narcotráfico. Todo esto sin nombramiento oficial
alguno, solo portando el título de primera dama del país y con el pretexto de
una fundación para los más pobres.
Si hay gente de
bien en el PRI y don Rodolfo fue uno de ellos. Paso por el gobierno y el
partido sin mancharse, dejando un ejemplo de servidor público digno de seguir
por todos los políticos actuales. Hay que señalar que no tuvo enemigos por su
decencia.