La demagogia de su vergonzante disertación me expone con claridad su criterio político basado en la falacia, el discurso farsante, el respaldo sectario del oportunismo y la vaciedad del concepto social arraigado en premisas recurrentes, obsoletas y de fácil perorata. Su evidente diversificación profesional, antes de la Política, indica que usted ha sido un vago de marras tirando con postas, a ver si acertaba, que apuntando una bala de cualificación profesional. Se entienden, pues, sus posteriores derroteros en la Política; allá donde muchos miserables deciden hacer futuro esquilmando al colectivo ciudadano. No hay más que ver el país que han dejado desintegrado. Usted no es nadie para hablar de D. José María Ruiz-Mateos.




