.
“La verdad es que el “alimento” es sí, no engorda”. Un alimento puede tiene un valor calórico y este puede ser de alto contenido calórico, pero lo importante del asunto no es esto, lo que importa es: “La persona, el alimento como se presenta para el consumo y el momento de consumirlo”. La persona, ¿por qué?, porque si la persona es obesa todo, todo, todo lo que ingiera tiene relevancia, pues es: un enfermo crónico, progresivo e irreversible. La explicación es muy sencilla, solo basta con este ejemplo: ¿un diabético puede tomar una infusión de té con dos cucharadas de miel? Si el mismo ejemplo lo hiciéramos a una persona sana, con un biotipo ectomorfo o mesomorfo, ¿Qué diríamos? En este último caso no tendría relevancia, pues nuestra “genética” hace muy bien su trabajo. Pero en el caso de la persona diabética, tendríamos que tener en cuenta, por ejemplo: qué clase de diabetes tiene, ¿está bajo tratamiento?, ¿lo va a ingerir como parte de una comida o solo?, ¿en qué momento del día lo haría?, ¿es por alguna razón especial? Como vemos estas preguntas y ejemplo son igual de aplicable a cual quiera y más a una persona con obesidad, que quiere saber si un alimento le engorda o no.