Competitividad: Instituciones de Colaboración

Competitividad: Instituciones de Colaboración

 

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Ello es algo simbólico pero consubstanciado en la cristalización de un proceso tanto de aprendizaje formal como de una trabajo interactivo presencial con las empresas; autoridades del gobierno de Euzkadi; centros tecnológicos, institutos técnicos y universidades, que  nos permitió aproximarnos a lo medular del modelo competitivo vasco, y extrapolar esto en función de las peculiaridades que tiene nuestra región del Maule.

Cierto, la autonomía política es altamente importante en dicho desarrollo pero la aplicación rigurosa de una visión compartida de amplio espectro y de mediano y largo plazo, es sencillamente central.

Lo anterior contiene -entre otros vectores claves- estrategias de especialización inteligente y un eficaz trabajo del capital social o instituciones de colaboración que, complementando el rol del gobierno, inciden gravitante en la implementación de lineamientos estratégicos como los antes señalados.

Tales “instituciones para la colaboración”, incluyen por ejemplo asociaciones industriales, asociaciones profesionales, cámaras de comercio, organizaciones de transferencia de tecnología, centros para la promoción de la calidad, instituciones de investigación sin ánimo de lucro o asociaciones de ex alumnos universitarios, entre otras.

Las instituciones de colaboración influyen en la productividad y en la competitividad al cumplir una variedad de funciones de mediación en el mercado local, regional, nacional e, incluso, internacional, tales como llevar a cabo actividades colectivas (por ejemplo, capacitación o recogida de información), facilitar las relaciones y establecer normas.

 

Las organizaciones de colaboración pueden incrementar la competitividad, pero también pueden debilitarla si encaran acciones que disminuyen la competencia, o los otros participantes económicos que interactúan con ellas tiene un comportamiento errático o errado.

 

¿Cómo estamos en ese ámbito del desarrollo competitivos regional? ¿Existe una estrategia compartida de competitividad regional? ¿Tenemos una estrategia de especialización inteligente a la cual nos hemos referido en columnas anteriores?

 

Nos anima la certeza –a quienes compartimos la experiencia en el País Vasco- que es posible trabajar sistemáticamente (sin cambiar estructuralmente las reglas del juego determinados por la coyuntura, la inercia o el acaso), con liderazgos transversales e instituciones de colaboración enrieladas hacia el desarrollo competitivo de Maule.

 

MBA. Universidad de Talca.

UNETE



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