.- reflexión. Las Urnas.
Las elecciones
tienen su estrella llamada urnas. Estas mismas que no son respetadas por nadie
incluyendo la autoridad históricamente hablando. Por muchos años fue el PRI y
su pandilla de vándalos empistolados y después un PAN descolorido y cómplice
que prefirió la subordinación a la estafa sea como sea.
Hablar del pasado
es sencillo pues solo fueron 70 años seguidos de una docena trágica donde las
urnas transparentes no fueron de utilidad.
Vino un IFE con un
TRIFE que también se subordino al dinero y desde 1988 hasta el 2012 las
violaciones a las urnas se han hecho más burdas cada vez.
Las elecciones del
2012 exageraron la vagancia electoral pero se declara a los 4 vientos que
fueron las más limpias jamás vistas. No se vale infelices.
Las urnas del 2012
ya hablaron. Con un antes, durante y después de las urnas. Su alimento se llama
votos. Las urnas piden votos limpios, razonados, libres, secretos y les dan de
todo. Basta un voto sucio para que la urna se altere y ya no diga lo que debe.
Entre más sucios sean los votos más sucios son las cuentas.
Esto se hace antes
de votar como primera etapa. Durante hay otras trampas donde los doctores de la
estafa electoral hacen maravillas para que inocentes transen su decisión.
Después se hace con
contadores de votos alterados que completan la imperfección. Todos los
ciudadanos educados y con cierto nivel de conciencia cívica lo saben.
Facundo Cabral
decía que “le daban mucho miedo los pendejos, porque son muchos y pueden elegir
un presidente”. Algunos afirman que México acaba de hacer esta hazaña.
Esta es la razón
por la cual muchos prefieren no votar. Para ellos abstenerse es no ser
cómplices de la leperada y se sienten mejor. No creo que se les pueda culpar
por esto.
Es ocioso e ingenuo
contar voto por voto, casilla por casilla, distrito por distrito, acta por acta
si las urnas ya están alteradas antes, durante y después contadas con desvelos,
enfrentamientos, contiendas estériles y vacilaciones.
Los resultados van
a ser los mismos si los declaran válidos y todos los seguros electorales son
inútiles. Los ganadores se indignan cuando son impugnados por los perdedores. Somos
incapaces de algo así. Es necesario dar vuelta a la hoja y vamos por una patria
unida y sandeces como esta que solo delatan sus fechorías. El tercer lugar siempre
calla por vergüenza.
Viene el haiga sido
como haiga sido, seguido de la negociación o transa para no ser sancionados por
las tropelías cometidas. El cuarto lugar solo merece mención ya que solo es conveniencia
personal y familiar.
Tuvimos elecciones
presidenciales en cuales el PRI realizo todas las gestiones indebidas para
ganar y no pudo haberlo logrado sin la complicidad del PAN con su principal
traidor apodado el chapisto de los vinos.
De manera cínica
declaran que la derrota no es para siempre amenazando con volver algún día al
poder. Dan tristeza, vergüenza, lastima por la bofetada merecida que le receto
el electorado.
Decir la verdad no
ir contra nadie, es solo expresar lo que sucede cuando una elección no es
limpia y que no se puede limpiar, ya que resulta más fácil terminar con la
pobreza.
Partidos,
autoridades, gobierno, ciudadanía madura y joven, no le dé vueltas, mientras no
haya un voto educado seguirá el desaseo en su máxima expresión.
El predicador
económico.